Torrente porque yo lo valgo

Más de 650. La cifra suena a gloria bendita cuando se refiere al número de copias de una película española. Que dirige y protagoniza Santiago Segura, por supuesto. Torrente regresa, y en 3D. La invasión ha comenzado

Kiko Rivera, Paquirrín, arrasa en las redes sociales. Más de 10.000 seguidores tiene ya en Facebook, pendientes todos ellos de ver su debut cinematográfico hoy al lado de Torrente, José Luis Torrente.
Kiko Rivera, Paquirrín, arrasa en las redes sociales. Más de 10.000 seguidores tiene ya en Facebook, pendientes todos ellos de ver su debut cinematográfico hoy al lado de Torrente, José Luis Torrente.

Se crió con «Los payasos de la tele». Igual que yo, aunque Santiago Segura sea más joven. Y sabe vender y montar un circo estupendo cada vez que llega un nuevo «Torrente». No les quiero contar nada si es en 3D y con un repartoque formado por personalidades tan ilustres como Francisco Rivera, Kiko Matamoros, Belén Esteban o Carmen Martínez-Bordiú, tan guapa. Más de seiscientas copias largas. Además, Santiago Segura cree en el impresentable Torrente y, a su manera, lo quiere un poquito. Tras la rueda de prensa atestada que ofreció hace un par de días en Madrid (había canapés muy ricos), el director ofrece toneladas de entrevistas. Nervioso aún, pero de buen humor. La camiseta promocional de la película va porn dentro ya no se la quita ni para acostarse. Por cierto, aunque reconoce que «suelo dormir ocho horas diarias,ahora no llego ni a cinco. Estoy tenso. Y más antes de presentar la película hace unas horas. Cuando acabó me relajé un poco porque alguien me dijo que era cojonuda, y me fío de él. Además, escuché que os estábais riendo... Nadie la había visto antes. Tengo el nerviosismo lógico, estás tan encima del proyecto que no posees perspectiva hasta que el filme no llega al público». Su público, el inmenso público torrentiano que adora a los dos: «La tensión no la provoca pensar en la taquilla, sino los espectadores, no defraudarlos, que encuentren algo que les divierta. Para que los inversores no pierdan su dinero y confíen de nuevo en mí. Alguien muy inconsciente en todo, un irresponsable».


Verde de envidia
Qué va. Me parece que se trata de la única mentira que suelta Segura, más delgado otra vez que en la pantalla. Hace como Robert de Niro, dos monstruos. «Los españoles deberíamos querer un poco más nuestro cine. Me pongo verde de envidia cuando oigo que en Italia 18 millones de personas ven una comedia hecha allí...», dice el actor, que puede quejarse de lo que quiera, menos de los resultados económicos que consigue la saga. Los taxistas también adoran a Torrente, que acaba esta vez en la cárcel por el asesinato de un señor que interpreta durante dos minutos Josemi: «La gente adora a Torrente igual que a Homer Simpson. Pero, ¿los dejarías entrar en tu casa? Seguro que no. Nos reímos de él. Ahora que lo pienso, claro que podría convertirse en presidente del país, tal y como está España... Aunque yo me iría si sucediera». Y añade que «muchos me dicen:"Este tío es la leche", y yo les respondo: "Pero si se trata de un friki... No puedo dar un manual de instrucciones para que se den cuenta de su patetismo. Claro, tuve que hacer simpático a este paria para que nadie se fuera de la sala a los diez minutos de comenzar».
 
En el fondo, Segura es un tipo muy serio que confiesa dolerle que le llamen «actor de la ceja o pesebrista» porque «nunca lo fui»: «No pertenezco a ningún partido político ni de fútbol. Solamente soy un ciudadano de a pie con mis ideas. Liberales. Se ha demonizado la profesión. Estamos subvencionados, sí, como las hidroeléctricas, por ejemplo, y otras industrias. Pero nos tocó la china. Porque al que asoman la cabeza es a quien disparan, entonces, mejor no enseñarla...»

Aunque atestada de cameos, hay quien no ha querido aparecer en «Torrente 4 . Crisis letal»: «Loles León desde la primera cinta me dijo que no, que cobraba siempre. Escribí un papelito para ella en este filme, pero me dijo que no quería salir con Belén Esteban. ¿Qué pasa, ya no eres actriz? Los prejuicios en España resultan terribles». Y afirma Segura que le habría entusiasmado contar con Mario Conde «para el papel de malo. De hablar con él personalmente estoy seguro de que lo habría convencido». Seguro. «Me gusta jugar con los iconos populares. Kiko Rivera forma parte de mi vida, lo he visto crecer por televisión. Y provoca cierta ternura por las tensiones a las que está sometido. Creí que se trataba del hombre perfecto para convertirse en ayudante de Torrente. Lo que le falta de tablas en la profesión lo suple con naturalidad. Tiene fama de putero, fiestero y zoquete, aunque se trata únicamente de la falsa imagen pública que proyecta, igual que el personaje que interpreta en mi cinta. Además, quiere ganarse la vida como actor humorístico, y vale para esto».

Le pregunto las razones por las que, aun con tantos fans alrededor desde que en 1998 viera la luz el primer Torrente, existe otro nutrido grupo de espectadores que aborrecen a Torrente. Y de pronto todos dicen que no han visto ni una de las entregas, como antes pasaba con la revista «Pronto». Sí, aquella que nadie leía aun cuando tenía una tirada millonaria: «Son oleadas de opinión, de pronto te tratan igual que si fueras un apestado. Ahora me parece alucinante lo que voy a contaros, pero hace unos años, cuando llegaban a casa mis amigos, yo escondía los discos de Joaquín Sabina porque en esa época no lo veían un genio. Me afecta la crítica en tanto se trata de una opinión que mueve a otras opiniones. Gustas y, un día, de repente, ya no molas. Algunos, los he oído, dicen que mis películas son zafia, groseras, cutres. Pero se refieren a los rasgos de mi personaje, no a los filmes que hago, que resultan impecables. Me dejo los cuernos en cada uno de ellos». Incluso ahora ha tirado del socorrido 3D: «Algunas producciones que utilizan este formato resultan bochornosas. En esta cinta he utilizado la técnica real, igual que la utilizada en títulos clásicos como "Los crímenes del museo de cera"o "Flecha rota". Se trata de un reclamo, de un plus que existía desde los años 50, hay que llevar a la gente al cine».


Cine «de catequesis»
Sobre todo, en estos tiempos de feroces descargas ilegales. Segura no está para bromas con este asunto, ni cuando habla de su amigo Álex de la Iglesia, el ex presidente de la Academia: «No hablaré en nombre suyo, pero a mí me encanta ver cine en el cine, se trata de una catarsis que mil personas rían a la vez. Sin embargo, no voy a demonizar a los internautas porque yo también lo soy, y desde niño me bajo películas... La "ley antipiratería"no me gusta, y tampoco que Alejandro Sanz hable en mi nombre. Aunque por supuesto que me duele, muchísimo...».

Tampoco le atraen, y se nota, las cintas «de catequesis, sociales. Algunas de Ken Loach están bien, pero me disgusta que todo el tiempo te repitan el mismo mensaje... Adoro el humor, hasta el ácido». Y el excesivo: «Mientras estoy escribiendo un guión y pienso que un "gag"resulta demasiado fuerte, lo meto, porque si no me paso alguna vez no llego... Eso sí, nunca utilizo nada ofensivo». Ni planifica el futuro, aunque en el horizonte el nuevo Torrente ya proyecta sombra, esperen a comprobar el tiro de la cuarta este fin de semana. Y durante los meses próximos: «Jamás pensé que iba a rodar tantas películas de Torrente. Intento disfrutar con mi carrera y jugar a lo que va saliendo. Quizá dentro de cuatro años haga otra si puedo y tengo aún facturas por pagar». Ojalá no haya acabado aún con la hipoteca, pensará la hoy arquítica industria.

 


El detalle
PAQUIRRÍN, EL DESEADO
Kiko Rivera, Paquirrín, arrasa en las redes sociales. Más de 10.000 seguidores tiene ya en Facebook, pendientes todos ellos de ver su debut cinematográfico hoy al lado de Torrente, José Luis Torrente. El propio Santiago Segura es quien le aconsejó que se abriera una cuenta y quien, reconoce el hijo de Isabel Pantoja, le ha dado «la oportunidad de mi vida», a pesar de los madrugones que ha tenido que sufrir: «Me tenían que engañar y decirme que íbamos a un ‘‘after' ‘para que me levantara y fuera al rodaje, aunque no ha sido muy agotador», confesó. Paquirrín, quien ya hizo un cameo en «Torrente 3», interpreta a un personaje «muy aficionado a las mujeres. Vamos, que lleva lo mejor y lo peor de él», como confesó el director. Amor de madre manda, la artista rompió su encierro y acudió el miércoles al preestreno en Madrid. Estaba radiante. Tanto como su hijo, vestido de negro de cabeza a pies, con un humor envidiable y muchas ganas de guasa, de juerga y de fiesta. Como su personaje.