Hollande y su Gobierno reúnen a patronal y sindicatos para abordar reformas

El presidente francés, François Hollande, reúne desde hoy y durante dos días a miembros del Gobierno, de la patronal y de los sindicatos para abordar juntos las reformas que se plantea aplicar durante su quinquenio como jefe de Estado.

Más de trescientos representantes del Gobierno y de los interlocutores sociales se verán durante dos días en la sede del Consejo Económico, Social y Mediombiental de París en una reunión que inaugura Hollande con un discurso a las 11:15 horas (9:15 GMT).


El encuentro se celebra después de que, la semana pasada, el Gobierno anunciara subidas de impuestos con las que espera recaudar este año 7.200 millones de euros con el objetivo de cumplir el compromiso de reducir el déficit público al 4,5 % del Producto Interior Bruto (PIB).
El dispositivo más importante en términos de recaudación es la supresión de exenciones en el impuesto sobre la fortuna (ISF), con el que se esperan 2.300 millones de euros.


Y de las empresas tendrá que salir el 47 % del dinero que el Ejecutivo quiere conseguir con los incrementos de impuestos, en primer lugar (1.000 millones de euros) con el fin de las exenciones en las cotizaciones al pagar las horas extraordinarias, salvo en las de menos de 20 asalariados.


El Ejecutivo ha previsto la congelación de 1.500 millones de euros de gasto público para poder cumplir los objetivos de déficit, pero no ha querido precisar hasta ahora recortes precisos, y en particular no ha querido dar cifras sobre reducción en empleos en las administraciones.
El primer ministro, Jean-Marc Ayrault, que participa en la reunión que hoy comienza junto con seis de sus ministros, revisó la semana pasada las previsiones de crecimiento tanto para este año (0,3 % en lugar del 0,7 % estimado anteriormente) y para 2013 (1,2 % en lugar del 1,7 %).


Ahora se trata de que las partes dialoguen sobre las reformas que además conviene aplicar para que Francia recupere su competitividad, esencialmente frente a su vecina Alemania, lo que pasa por una reforma de la función pública y del mercado del trabajo, según ha adelantado el Gobierno.


Después de la inauguración de la reunión se celebrarán siete mesas redondas sectoriales, dedicadas a los siguientes asuntos: formación profesional, salarios, igualdad hombre-mujer, protección social, recuperación del tejido productivo, función pública y empleo.


El encuentro continuará el martes y será clausurado por Ayrault, quien presentará la síntesis de los trabajos de un foro con el que se pretende recuperar un diálogo con los interlocutores sociales que había quedado roto durante la anterior presidencia del conservador Nicolas Sarkozy. 

Genocidio armenio
Hollande, mantendrá su promesa de campaña de aprobar una ley que penalice la negación el genocidio armenio perpetrado por los otomanos en 1915, según ha comunicado este lunes una fuente del Elíseo.

En enero pasado, el Parlamento aprobó una ley que penalizaba con un año de cárcel y una multa de hasta 45.000 euros a quien negara que la matanza de armenios, hace ya casi un siglo, era un genocidio. A raíz de esta ley, Turquía había cancelado todas las reuniones económicas y militares con Francia.

Las tensiones entre ambos países habían comenzado a enfriarse desde febrero, cuando el Tribunal Constitucional francés decidió anular la ley por considerar que atentaba contra la libertad de expresión.

El ministro de Asuntos Exteriores de Francia, Laurent Fabius, dijo la semana pasada que era poco probable que la discusión de ley pudiera retomarse y el ministro de Exteriores turco, Ahmet Davutoglu, celebró que comenzara una etapa más cálida en las relaciones con Francia, durante una conferencia de prensa conjunta.

Pero la oficina presidencial ha comunicado que Hollande mantendrá su promesa hecha a los armenios franceses. "La posición está muy clara, el compromiso se cumplirá", ha dicho una fuente del Palacio del Elíseo.

Dada la posibilidad de que el Tribunal Constitucional pueda rechazar una nueva propuesta de ley, el periódico semanario 'Le Journal du Dimanche' ha informado de que el Gobierno de Hollande está examinando otras medidas legales alternativas, incluyendo la penalización de la negación del genocidio a través de un oficial presidencial.

Armemia, que está respaldada por muchos historiadores, asegura que cerca de 1,5 millones de armenios cristianos fueron asesinados en lo que hoy es el este de Turquía durante la Primera Guerra Mundial, en una política deliberada de genocidio ordenado por el Gobierno otomano.

El Imperio Otomano se desplomó después de la guerra. Sin embargo, los sucesivos gobiernos turcos y la gran mayoría de sus ciudadanos sienten que el cargo de genocidio es un insulto a su nación.