Santos creció y Mockus se desinfló entre la primera y la segunda vuelta

El gobierno de Uribe ha movilizado unos 400.000 efectivos de las Fuerzas Armadas 

Los colombianos sonríen al ver pasar a los militares que resguardarán hoy el orden de la jornada electoral
Los colombianos sonríen al ver pasar a los militares que resguardarán hoy el orden de la jornada electoral

En poco tiempo, Juan Manuel Santos creció y su rival, Antanas Mockus, se desinfló. Así se ve reflejado en las encuestas, que en esta segunda vuelta otorgan al candidato de la U casi el 67 por ciento de los votos frente al 29 por ciento del candidato del Partido Verde. A sabiendas de que ya hay un caballo ganador, la máxima preocupación de Santos y de Mockus es que los electores prefieran quedarse hoy en casa viendo los partidos del Mundial en lugar de acudir a las urnas para decidir quién será el sucesor del popular presidente, Álvaro Uribe. Con las primeras luces del día la Brigada Decimotercera del cuartel militar, Cantón del Norte, se prepara para partir. Este batallón, máximo responsable de la seguridad de la capital, es una de las fichas del operativo montado por el gobierno de Álvaro Uribe, que con un costo de 40 millones de dólares moviliza a unos 400,000 efectivos de las Fuerzas Armadas de Colombia.

 

A su paso, la gente sonríe y saluda a las tropas levantando el dedo pulgar hacia arriba. «Es importante que aprecies el cariño con el que los colombianos se dirigen a los soldados», aclara a LA RAZÓN el comandante de la decimotercera Brigada, Juan Pablo Amaya. Una cercanía que comprobamos cuando la brigada se detiene en una de las tiendas de la carretera circunvalar. La dependienta sale rápidamente para ofrecer agua y tamales a los «muchachos». Todo, cortesía de la casa. Finalmente coronamos el cerro. Allí aguarda un retén compuesto por varias motocicletas, dos tanques M-8 y varios francotiradores que vigilan desde lo alto de una loma. Desde allí se divisa todo Bogotá, una ciudad que este domingo, día de elecciones, amanece blindada.