El 15% de los españoles toma hipnóticos contra el insomnio

El país está a la cabeza de Europa en el consumo de benzodiacepinas, que actúan como ansiolítico y requieren prescripción médica 

El 15% de los españoles toma hipnóticos contra el insomnio
El 15% de los españoles toma hipnóticos contra el insomnio

El insomnio es una disminución involuntaria del tiempo dedicado a dormir. Puede existir dificultad para conciliar el sueño, aumentar el número de despertares nocturnos, o bien la persona se despierta más temprano de lo habitual o con la impresión de no haber tenido un sueño reparador. Suele deberse a causas fisiológicas (ambientes ruidosos, calor, viajes), psicológicas (estrés, estudios, problemas afectivos o laborales), psiquiátricas (ansiedad, depresión, anorexia) o uso, abuso o abstinencia de sustancias o fármacos. En estos casos se denomina insomnio secundario.
Se habla de insomnio primario cuando no está asociado a otra causa, tratamiento o enfermedad. Es más frecuente en mujeres y se hace más patente con la edad.
Las primeras medidas a adoptar es adquirir hábitos de actividad, horarios, dietas y ritmo de vida que faciliten el sueño y sólo debe instaurarse un tratamiento farmacológico cuando estas medidas sean insuficientes.
- Procurar acostarse y levantarse siempre a la misma hora.
- No dormir durante el día.
- Hacer ejercicio diariamente, especialmente por las mañanas y no justo antes de acostarse.
- Evitar comidas copiosas a la hora de acostarse, aunque tampoco es conveniente acostarse con hambre. Un vaso de leche o un plátano, ricos en triptófano, ayudan a conciliar el sueño.
- Realizar rituales antes de ir a la cama (lavarse los dientes, tomar un baño, ponerse el pijama).
- Vaciar la vejiga antes de dormir.
- Practicar actividad relajante antes de dormir (música suave).
- Dormir con prendas cómodas.
- Evitar sustancias como cafeína, nicotina o alcohol, especialmente 4 o 6 horas antes de dormir.
En cuanto a los fármacos, se recurrirá a los hipnóticos, indicados en insomnio de corta duración y también de forma intermitente en el insomnio crónico. Hay que empezar con productos como valeriana u otras plantas (melisa o pasiflora). Las dosis recomendadas de valeriana oscilan de 50 a 360 mg al acostarse. Los pacientes con desórdenes convulsivos, trastornos psiquiátricos, problemascardíacos o insuficiencia renal o hepática deben tener precaución.
En segunda opción están los medicamentos dispensables sin receta, como antihistamínicos H1, cuyo efecto secundario, la sedación, se aprovecha para el insomnio. Sin embargo, en ciertas situaciones es necesario recurrir a hipnóticos más potentes, como las benzodiacepinas. España presenta una elevada tasa de consumo, alrededor del 15 por ciento de la población adulta, principalmente mujeres, siendo una de las tasas más altas de Europa y superior a la de Estados Unidos. Este grupo de hipnóticos, que actúa como ansiolítico, debe usarse bajo prescripción médica, el menor tiempo posible y a la menor dosis, para reducir el riesgo de dependencia.
Los tratamientos de más de tres meses deben ser revisados por el especialista. Se trata de medicamentos que disminuyen la atención, por lo que hay que tener cuidado si se conduce o se trabaja con maquinaria peligrosa y nunca deben ser mezclados con alcohol u otras drogas o fármacos que presenten incompatibilidades.