Fernández Ordóñez: «España debe cumplir el ajuste o perderá credibilidad»

El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, consideró hoy "absolutamente imprescindible"que el Gobierno cumpla en cualquier circunstancia con su compromiso de acelerar el ajuste fiscal para reducir el déficit, incluso si el escenario económico es peor del previsto.

De lo contrario, avisó, puede haber "graves consecuencias"sobre la credibilidad de España en esta materia.En el discurso de presentación del Informe Anual del organismo, Fernández Ordóñez consideró por otra parte que los signos de recuperación española "son todavía muy débiles"y se sustentan en factores en muchos casos transitorios, por lo que prevé que la vuelta al crecimiento será gradual y tardará en crearse empleo.El gobernador admitió los "indudables costes"que comportarán para la sociedad española los recortes presupuestarios, aunque añadió que éstos "se verán compensados por una mayor protección frente a la estabilidad y una posición más sólida para afianzar la recuperación".En su opinión, el "extraordinario esfuerzo de austeridad asumido por el Gobierno"para reducir el déficit responde a lo "excepcional de la situación"y a la voluntad de enderezar las cuentas públicas para "despejar las dudas que alimentaban el contagio y la inestabilidad".En este sentido, al inicio de su discurso admitió que "la onda expansiva"de la crisis fiscal griega "alcanzó a la economía española"en un momento en el que se enfrentaba a las secuelas del deterioro del mercado laboral y de las finanzas públicas y cuando tenía que culminar el proceso de reestructuración financiera.El caso griego, además, demostró la "falta de anticipación"de los países del euro ante el riesgo de insolvencia de uno de sus miembros, al no existir el entramado institucional adecuado, y ha obligado a replantear "sobre bases más sólidas"algunos de sus mecanismos de funcionamiento, señaló el gobernador.Miguel Ángel Fernández Ordóñez también consideró "apremiante para la zona del euro"que sus países miembros cuenten con "programas creíbles"de consolidación fiscal unidos a las reformas estructurales que crean necesarias.En el caso español citó la reforma laboral -cuyo decreto aprueba hoy el Consejo de Ministros- y señala su "gran importancia"porque de ella "depende en gran medida la capacidad de ganar competitividad y generar empleo".Recordó también que una parte "no desdeñable"del déficit de los últimos dos años está relacionada directa o indirectamente por el desempleo -en alusión a los menores ingresos públicos por trabajo o al aumento de las prestaciones-, por lo que la reforma laboral ayudará también a reducirlo.También en el ámbito laboral insistió en criticar la negociación colectiva, con un sistema que "no se adecúa suficientemente al distinto entorno al que se enfrentan las empresas".En cualquier caso consideró que junto a la reforma laboral tiene que haber otras en los mercados de productos, particularmente en los servicios, para asegurar un funcionamiento más flexible y eficiente de la economía que permita aumentar la productividad.Además recordó que quedan "importantes ajustes"pendientes sobre los desequilibrios de la economía española que han de culminar "a la mayor brevedad".Entre éstos cita la necesidad de completar la absorción del exceso de capacidad de la construcción residencial, continuar con el saneamiento patrimonial del sector privado y mejorar la situación competitiva de la economía española.Aunque advirtió de la debilidad de la recuperación, Miguel Ángel Fernández Ordóñez admitió en su discurso que la contracción de la demanda interna está provocando algún efecto "favorable"para cuando se vuelva a crecer.En concreto se refirió a la bajada de la inflación, y aunque admitió que es pronto para saber si responde a una "mayor sensibilidad"de los costes y precios al ciclo económico, de ser así, apuntó, "supondría un paso significativo para mejorar las bases competitivas de la economía española", algo "imprescindible"para la recuperación.