El PSOE irá con los sindicatos en veinte días a Bruselas a defender la Minería

Los empresarios, por su parte, piden al Gobierno que decida ya si levanta el sector o lo cierra. Los socialistas preparan una batería de iniciativas en el Congreso y Senado

Ponferrada (León)- De nuevo el futuro del carbón y del sector de la minería, del que vive de forma directa más de dos mil familias en Castilla y León, vuelven a estar en el aire tras la reducción de las ayudas en hasta un 63 por ciento prevista por el Gobierno de España a las empresas del carbón en los presupuestos de este año. Un hecho que, sumado a que aún no ha llegado a las empresas el dinero comprometido por el Gobierno en el Plan del Carbón aprobado el pasado año para reactivar al sector, hace que el futuro de la minería sea más negro que el propio carbón.
Ante esta tesitura, el secretario general de los socialistas de Castilla y León, Julio Villarrubia, se reunía ayer junto con varios miembros del partido con sindicatos y empresarios del carbón para analizar la situación actual y preparar una estrategia. Tras el encuentro, Villarrubia mostraba el apoyo del PSOE con los mineros y anunciaba que en apenas veinte días viajará hasta Bruselas junto con representantes sindicales para defender este sector ante la Unión Europea. Asimismo, señalaba que su partido hará todo lo que esté en su mano en el Congreso y en el Senado a través de enmiendas para tratar de «corregir» la grave situación por la que está atravesando el sector «porque España no se puede permitir el lujo de prescindir del carbón». «La Minería tiene futuro en Castilla y León», insistía, tras señalar que se trata de un sector necesario e imprescindible para España, en general, y para la Comunidad, en particular, así como esencial para la supervivencia de las cuencas mineras de León y Palencia.

«No habrá EREs ni despidos»
Por su parte, desde la patronal minera Carbunión, su presidente, Victorino Alonso, se mostraba tajante acerca del futuro del sector si se mantienen los recortes anunciados por el Gobierno: «está condenado al cierre». Si bien, aseguraba que los empresarios no van a aplicar ni EREs ni despedirán a nadie «porque no queremos jugar a que desaparezca la actividad», sostenía Alonso, mientras advertía de que la situación actual no es viable y pedía al Gobierno que decida de una vez por todas si apuesta por levantar a este sector, porque de se así hacen falta ayudas, o por cerrarlo definitivamente, porque si se decanta por ello debe hacer un plan de cierre.