La liberalización de los horario permitiría crear 20000 empleos en 3 años

 La liberalización de los horarios comerciales y de días de apertura permitiría crear en España en tres años, al menos unos 20.000 puestos de trabajo equivalentes a jornada completa, fundamentalmente en las grandes superficies, según un estudio de IE presentado hoy en Madrid.

Según el coordinador del trabajo, el economista y profesor del IE, Fernando Fernández, la liberalización impulsaría la facturación del comercio al por menor, como mínimo en un 2,8 % al año siguiente de su entrada en vigor, lo que equivaldría a unos 2.200 millones de euros.

Además, serviría para multiplicar los efectos beneficiosos que tiene el turismo para España, y que se ve disminuido porque muchos turistas no pueden hacer compras, porque se encuentran con las tiendas cerradas, a lo que ha añadido que estos casos suponen una pérdida de consumo irrecuperable.

En su opinión, la libertad de horarios es una de las reformas estructurales pendientes en España y ha lamentado que hasta ahora no se haya llevado a cabo por la presión ejercida desde "grupos sociales de presión con fuerte poder político", como por ejemplo los medianos comercios, que cuentan con el apoyo de partidos nacionalistas.

Según el informe, la libertad de apertura beneficia al consumidor, porque aumenta su libertad de elección y disminuye las presiones inflacionistas; así como al trabajador, pues facilita el acceso al empleo a grupos sociales que prefieren trabajar a tiempo parcial; y al contribuyente, ya que incrementa la base tributaria.

Entre los factores que empujan a la liberalización de horarios, destacan los cambios en las preferencias de los usuarios (que asocian consumo a ocio y bienestar), los cambios en las familias (por la incorporación de la mujer al trabajo, el aumento de lo núcleos monoparentales o los horarios laborales) y la creciente competencia del comercio electrónico (que abre 24 horas al día).

Fernández ha apuntado que gran parte de la legislación sobre comercio defiende a un consumidor que ya casi no existe, y lo hace a costa de "complicarle la vida"al nuevo usuario.

El economista ha lamentado que la restricción de horarios defienda "presuntamente"a un tipo de comerciante (pequeños establecimientos) que, ha asegurado, no está en crisis por la presión de las grandes superficies, sino porque los cambios tecnológicos y demográficos han hecho que se haya quedado "obsoleto".

"La estrategia política adecuada y responsable no puede ser retrasar artificialmente la modernización del comercio mediante la protección del comerciante tradicional a costa del bienestar de los ciudadanos y de la merma de la productividad y crecimiento de la economía española", ha añadido Fernández.

La libertad de horarios y días de apertura no perjudica al pequeño comercio, que en muchos casos se ve favorecido por el polo de atracción que suponen las grandes superficies cuando éstas abren los festivos, ha aseverado.

Fernández ha explicado que mientras en Cataluña, una de las comunidades más restrictivas en materia de comercio, cerraron unos 5.000 establecimientos y se crearon 4.000 empleos entre 2000 y 2009, en Madrid, la autonomía más liberalizada, se han abierto 8.000 tiendas y creado 30.000 puestos de trabajo.