Centros biomédicos que mejoran la salud y son trampolín de investigadores

Serán los hospitales universitarios de Burgos, Salamanca y Valladolid y seguirán el modelo del IBSAL de Salamanca.

Una mujer trabaja en el aboratorio del Centro de Investigación del Cáncer en Salamanca
Una mujer trabaja en el aboratorio del Centro de Investigación del Cáncer en Salamanca

Valladolid- Castilla y León contará con cuatro suprainstitutos de investigación biomédica que se convertirán en polo de atracción de recursos y trampolín de investigadores. En concreto, serán espacios de investigación multidisciplinar y trasnacional, orientados a la investigación básica, clínica, epidemiológica y en servicios de la salud, y, en principio, nacerán vinculados a los hospitales universitarios de la red de Sacyl.

Es la hoja de ruta que seguirá la Junta a través de su Plan estratégico de Investigación Biomédica y Ciencias de la Salud para el periodo para los próximos años para mejorar la coordinación de los agentes públicos y privados del sistema de investigación e innovación; impulsar la investigación traslacional, y potenciar el espíritu emprendedor y la creación de empresas con capacidad innovadora en el sector biomédico.

Estos centros seguirán el modelo marcado por el Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca (IBSAL) que, aunque ha nacido con vocación oncológica, incluye áreas importantes como neurociencias, así como las terapias avanzadas y la vascular. Agrupa al Hospital Universitario de Salamanca, al Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca (CIC), Instituto de Neurociencias de Castilla y León (Incyl), y a las unidades de investigación de la Universidad de Salamanca y del ámbito de la Atención Primaria.

De momento, se desconoce las áreas temáticas que abordarán los otros tres, si bien, se baraja que nazcan en Burgos, León y Valladolid, ciudades que en estos momentos cuentan con hospitales universitarios.

Eficiencia y rentabilidad
El objetivo es crear focos potentes de atracción para que los institutos sean acreditados y competitivos a la hora de captar recursos y presentarse a programas de financiación. También, servirán para ganar en eficiencia y rentabilidad, de modo que no se disipen esfuerzos y los investigadores compartan avances, y puedan utilizar, por ejemplo, de manera conjunta infraestructuras científicas.

El Plan Estratégico busca fortalecer la capacidad y el potencial del sistema sanitario regional y dotar de medios y recursos a los grupos que trabajan en este sentido. El fin es mejorar sus resultados y que éstos reviertan en el desarrollo social y económico de la región.