No es oro todo lo que brilla

Iain Pears vuelve con una historia de conspiraciones financieras

Pears, ayer en Madrid, se inspiró en un millonario especialista en el soborno
Pears, ayer en Madrid, se inspiró en un millonario especialista en el soborno

Las razones que llevan a una persona a cometer actos innobles han inspirado a Iain Pears. Como las que han llevado a la gente que trabaja para BP a destruir el Golfo de México o las que empujan la avaricia de los mercados financieros que han derrumbado economías de países enteros. El átomo de las pasiones humanas mueve la historia de «La caída de John Stone», un personaje real, banquero en los albores del capitalismo moderno, traficante de armas antes de las guerras mundiales.«La condición humana», resume Pears. Vuelve a la novela con un trabajo que mezcla géneros, escenarios, periodos históricos y hasta puntos de vista para contar la misma historia. Desde el convulso Londres de 1909 al París de la Belle Époque, pasando por Venecia en el siglo XIX. «He buscado transmitir la estética que se crea a través del dinero, el romanticismo que rodea a un hombre, que, en lugar de la poesía o la música, busca la belleza en un entorno financiero», dice. Porque Pears sitúa a sus personajes «sabiendo que hacen cosas dentro de la legalidad que pueden ser moralmente censurables».

La investigación de un crimenEl punto de partida es una caída a través de una pequeña ventana que termina con los huesos de Stone deshechos contra la acera. Un periodista «ingenuo como uno que conocí», dice Pears, que fue periodista de la BBC y Reuters, comienza una investigación para esclarecer el aparente suicidio que le llevará a través de la carrera armamentística, el surgimiento del espionaje moderno y, principalmente, al surgimiento de la economía de capitales.El protagonista está inspirado en Basil Zaharoff, traficante de armas, maestro del soborno y la corrupción. Y por ella desfilan anarquistas, prostitutas, hijos perdidos, orfanatos, casanovas y cortesanas «de las novelas del siglo XIX con un poco de Carla Bruni». «Siempre me ha interesado más la novela francesa –dice Pears–. Si me perdiera en una isla desierta con tres libros de Balzac, estaría feliz». Por eso apuesta por la novela «de ideas», a pesar de que su editor británico le dice que «no venden».Pears confiesa que no se le da bien vender libros: «Hace 20 años se me ocurrió un argumento similar a ‘‘El código Da Vinci'' pero no lo escribí. No me parecía interesante», asegura. Y tampoco quiere relecturas en clave actual de sus historias, aunque sobre la crisis actual se atreve a decir que ha ocurrido «porque hay muchos John Stone que se han aprovechado de la pasividad de los ciudadanos». Así que ¿el libro tiene una moraleja? «Si, tiene todas las que quieras», dice.

Título: «La caída de John Stone». Autor: Iain Pears. Editorial: Seix Barral. 747 páginas.