Mucho que celebrar en el cumpleaños de Rouco

No estaba cansado ni se quejó del calor: el Papa disfrutó de la comida con los cardenales en la residencia de su anfitrión, Antonio María Rouco Varela, quien, además, cumplía ayer 75 años. Tras felicitarlo personalmente, Benedicto XVI charló animadamente con sus compañeros de mesa, los cardenales españoles e italianos, y subrayó la «calidez humana» del pueblo español.

 
 

Así lo explicó, tras el almuerzo, Julián Herranz, presidente del Consejo Pontificio para los Textos legislativos, informa Ep. Por su parte, el cardenal emérito de Barcelona, Ricardo María Carles, explicó a este periódico que gran parte de la conversación giró en torno a las vocaciones. El Papa se mostró «muy satisfecho» tras la misa con seminaristas en la Almudena. «Estaba feliz después de ver la catedral llena de seminaristas, muy contento de ver tantas vocaciones sacerdotales», explicó el cardenal. El almuerzo se desarrolló en castellano, porque «el Papa lo entiende» y, al igual que el día anterior, en su comida con jóvenes «escuchó mucho». En el almuerzo, el único que Benedicto XVI hará fuera de la Nunciatura, también hubo tiempo para charlar sobre el menú. En concreto, sobre el vino de Rioja, del que otros cardenales le recordaron que es de la tierra del cardenal Martínez Somalo, uno de sus grandes amigos.

Por su parte, el cardenal Herranz señaló que el Papa está «impresionado» porque «Madrid se ha echado a la calle». Tanto él como Carles aseguraron que está «muy bien de salud».