Huelga de piernas cruzadas: sin sexo hasta que espabilen los maridos

Que no cunda el ejemplo. O sí. La huelga más original la han puesto en marcha las mujeres de la localidad colombiana de Barbacoas, en el departamento de Nariño, que han anunciado que no tendrán relaciones sexuales con sus esposos… hasta que no les arreglen la carretera de acceso al pueblo.

Germán Cardona, ministro de Transportes de Colombia
Germán Cardona, ministro de Transportes de Colombia

La primera pregunta de esta sorprendente huelga de sexo es obvia: ¿Qué tienen que ver los maridos con la negativa de las autoridades a mejorar los accesos al pueblo? ¿Por qué pagan ellos los platos rotos? Las participantes de esta negativa a tener relaciones sexuales, que bautizaron como "huelga de piernas cruzadas", aseguran que es el último recurso que tienen después de haber fracasado las marchas de protestas y los escritos públicos.

Según el diario colombiano "El Tiempo", la huelga de sexo, que comenzó el pasado miércoles, consiste en que las mujeres de Barbacoas, un pueblo que vive de la pesca, la agricultura y la minería, no tendrán sexo con sus compañeros hasta que éstos reaccionen y comiencen a reclamar, como ellas, que arreglen la única carretera de acceso a la localidad, que comunica con Junín y que se encuentra en muy mal estado.

Además, en caso de que las autoridades sigan desoyendo sus reclamaciones, no descartan "forzar"con esta actitud a los hombres del pueblo a que ellos mismos pavimenten la vía y arreglen los desperfectos, después de que este tramo se haya cobrado ya muchas vidas.

Sumisión de los hombres
"Nos vemos abocadas a llamar la atención inicialmente al género masculino ante la situación de sumisión que los hombres han asumido en Barbacoas, y además para reclamarle al Gobierno una mayor atención a la complicada problemática social que estamos viviendo", asegura Maribel Silva, jueza de Barbacoas y promotora de la protesta.

Por el momento, parece que la acción ha dado sus primeros frutos y los hombres del pueblo han acusado este primer golpe. "Los hombres dicen ahora: es preferible una huelga de hambre antes que una huelga de sexo", añade Silva. Y lo que les queda.

"No podemos decir hasta cuándo las barbacoanas vamos a permanecer de piernas cruzadas -advierte una de las "huelguistas", Colombia Quiñónez-, pero lo haremos hasta cuando nos garanticen que se va a realizar la obra".

La abstinencia sexual de la mujer del alcalde
Aunque, como reza, medio en broma medio en serio, uno de los comentarios dejado por los lectores de "El Tiempo", "¿qué tienen que ver en todo esto el marido de cada una de ellas? "En tal caso la de la huelga debería ser la esposa o la mujer del ministro de Transporte, de Invias, del contratista, del Gobernador, del alcalde, de... ¡pero no los de ellas! Aun así, serán oídas", concluye.

El Instituto Nacional de Vías colombiano (Invías) adjudicó en 2010 la obra al Batallón de Ingenieros No. 3, al que se le dio un plazo hasta el 1 de julio para que comience a trabajar. Pero las manifestantes dicen que en la última reunión les dijeron que estaban esperando que les dieran la orden, pendientes de unas licitaciones y estudios, y que por ahí no han aparecido ni la maquinaria ni los obreros. A este paso, no pasará mucho hasta que los hombres del pueblo se pongan pronto el mono de trabajo.