El «chandalismo» ilustrado

Arreglada pero informal: la tendencia del invierno es vestir en chándal. Lo difícil es saber cómo llevarlo, ya que los diseñadores lo aceptan con bolsos de marcas de lujo y tacón. He aquí unos consejos

Jennifer Love Hewitt, Rihanna, Jennifer Lopez, Rachel Bilson y Lindsay Lohan.
Jennifer Love Hewitt, Rihanna, Jennifer Lopez, Rachel Bilson y Lindsay Lohan.

Afirmar que la exuberante Jennifer Lopez tiene algo en común, hablando siempre de lo estético, con la indescriptible Belén Esteban puede parecer cuando menos un atrevimiento. Para los más «snobs», incluso una obscenidad. Pero basta remitirse a las pruebas –fotos gráficas– para comprobar que, efectivamente, ambas comparten «estilo» a la hora de «ponerse cómodas». ¿El «look» escogido? Chándal, pendientes de aro dorados y gafas maxi. Es lo que en España se define como «look poligonero» y del que Esteban se ha convertido en máximo icono patrio.

Pero también es lo que en Hollywood se conoce como una estética de lo más «cool». ¿Injusto para la rubia comentarista? No tanto. Porque incluso compartiendo «estilo», hay ciertos elementos insalvables que delatan a Belén Esteban. Y es que un chándal de marcas «low cost» como Puma o John Smith –¿quién recuerda esta marca sino ella?– poco puede hacer contra uno de Juicy Couture, la firma californiana (re)conocida desde hace ya casi una década por haber elevado el chándal a la categoría de fashion. ¿El secreto? Su tejido velour, una especie de terciopelo elástico y súper agradable que, unido a la especial silueta –chaqueta corta y entallada, pantalón de cintura baja y pierna recta– hacen de esta prenda un referente del nuevo «sport» chic.

Por eso, las lucen constantemente, maquilladas y combinadas sin miedo con maxi bolsos de Prada, Yves Sain Laurent o Louis Vuitton, estrellas hiperestilosas como Jessica Alba, Eva Longoria, Jennifer Love Hewitt, Jennifer Aniston o la ya mencionada Jennifer Lopez.


Con unos Louboutin
Sus precios, no obstante, no son precisamente «baratos» para la idea tradicional de chándal; no bajan de los 170 euros. Y si ya de por si esta prenda está más que aceptada entre las supuestas embajadoras del «glamour», el colmo de la sofisticación, al menos en Hollywood, está en el curiosamente castizo concepto de ir «arreglada pero informal». Es decir: con chándal y tacones. Y para muestra, un botón. La cantante La Toya Jackson, hermanísima donde las haya y, para ser sinceros, poco amiga del buen gusto. Hace tan sólo unos días se dejó ver de esa guisa –chándal y tacón– en un paseo por Beverly Hills. Y no se trató de una pillada a la salida del gimnasio o durante una carrera por el parque. La estampa pertenece a un paseo cualquiera de una diva por la lujosísima zona de «shopping». Ahí la tienen, estupenda con su chándal negro bien ajustado y sus zapatos con plataforma y taconazo, y por supuesto estampado animal, de Christian Louboutin. En su caso, además, no es nuevo. La artista es reincidente en esta desafiante práctica que atentaría directamente contra todos los cánones del buen gusto.


Pieles y mocasines
Y aunque no faltan las críticas a este extraño mix estético, no anda muy desencaminada Jackson en cuanto a nueva tendencia se refiere. De hecho, en los últimos meses son muchas las famosas que optan por el pantalón del chándal –no cualquier chándal, por supuesto– para combinarlo con bailarinas o mocasines. Pero la tendencia de la temporada, el «sport deluxe» va más allá y firmas como Chloé apuestan por mezclar esta deportiva prenda con pieles, así como por el monocromatismo. Y para quienes el tacón resulte demasiado, los diseñadores también aceptan combinar el estilismo con mocasines, calzado del invierno.

Y como top, o parte de arriba, nada de hacer como Madonna, fan de lucir los «chándals» completos –sus diseños para H&M hace unos años fueron un fracaso absoluto–. Durante su estancia en París, donde ha rodado escenas de su nueva película como directora «W.E» es cierto que sorprendió a las elegantes parisinas al verla salir del hotel Ritz con terrible estilismo, al que incluyó una camisa de lunares y un sombrero, por muy excéntica que quiera parecer

El modelo a seguir sería, sin duda, el de Sienna Miller, insuperable en estilo incluso con chándal. La actriz, impertérrito icono de estilo, ha sido vista no hace mucho, y en compañía de su supuesto marido, Jude Law –prueba de que luce el estilismo con orgullo– con un pantalón de algodón azul y bailarinas de TopShop. Como Rachel Bilson, también fantástica con pantalón ancho y cómodo acompañado de sandalias con plataforma, o Lindsay Lohan y Kate Hudson. Para estas dos últimas el chándal parece no ser suficiente y dan un paso más allá en el «chandalismo chic» apostando por el pantalón del pijama como prenda estrella de sus looks. Por supuesto, con taconazo y, en el caso de Hudson, con una elegante americana negra.

Aun así, siguen existiendo enemigas confesas del chándal a quienes, ¡antes muertas!, probablemente jamás veremos con esta prenda, aunque sea su uniforme para volar en sus jets privados. Es el caso de Dita Von Teese, quien no hace mucho confesaba a la edición inglesa de la revista «Vogue» que jamás la pillaremos con un pantalón de chándal por la calle. «Nunca. ¿Por qué tendría que hacerlo? ¿Quién puede querer parecer cutre de forma voluntaria?». Opinión que parecen compartir, desde el silencio, Kylie Minogue y Victoria Beckham, dos divas que ni siquiera saben lo que es bajarse de los tacones, a menos que la amenaza de lesión sea seria. También se encuentra en esta lista de VIPS anti-chándal la española Goya Toledo, siempre delicada y estilosa con sus «looks», aunque una desafortunada «pillada» haya confirmado que hasta la más chic puede sucumbir a la inigualable comodidad de este dos piezas «maldito». Hay fotos «muy comprometidas» de la amiga de Penélope Cruz en Madrid, cabizbaja y con un chándal clásico de Adidas Originals que, en un acto de «fashionismo» no logrado, combina con cazadora vaquera y chaqueta atada a la cintura. Dos esfuerzos vanos cuando, como es su caso, se lleva una bolsa de los supermercados Día en la mano izquierda.

Está claro que nunca se puede decir «de este agua no beberé» y, visto lo visto, tampoco eso de «un chándal nunca me pondré».


En la calle
PURA COMODIDAD
El pijama salta de la cama
Los diseñadores pretenden potenciar la comodidad, de ahí que los pantalones de pijama que proponen en sus desfiles ya se pateen las calles (Louis Vuitton los combinó con complementos étnicos). Las actrices Rachel Bilson y Lindsay Lohan, se han apuntado a esta extendida moda, que mezclan con una camiseta de tirantes y zapato plano. También hemos visto a Alexa Chung y Kate Hudson, ésta con un modelo de rayas azules, que ya no deja doblado bajo la almohada, y luce con botines de tacón negro, un «look» bastante criticado por las estilistas.