Europa

El malo de la película

La Razón
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Una de las características del Gobierno es su capacidad de crear problemas donde no los había. Le sirven, además, como cortina de humo para desviar la atención de los problemas que realmente preocupan a los ciudadanos. No había ningún conflicto con el tabaco, pero el integrismo de algunos ministros con la complicidad de algunos radicales del PP ha conseguido imponer la ley más restrictiva de Europa. Esto hace que se hable poco de la crisis económica, la angustiosa situación de centenares de miles de familias y la ineficacia del Gobierno. La ofensiva antitabaco ha generado una crispación social que no existía hasta ahora. No recuerdo ningún enfrentamiento entre fumadores y no fumadores. Los afectados están enfadados. Las calles están más sucias y hay más ruido por la noche, porque se sigue fumando, aunque ahora en las puertas de los locales. Hay insumisos. Hasta hemos recuperado la figura del delator, que siempre es el malo en cualquier película o novela.