Castells complace al PSC al salir en defensa de la gestión del tripartito

El ex conseller deplora el alarmismo que CiU ha creado con las finanzas

«Sólo el silencio es grande, todo lo demás es débil». Tras citar a De Gaulle, Castells rompió ayer su silencio.
«Sólo el silencio es grande, todo lo demás es débil». Tras citar a De Gaulle, Castells rompió ayer su silencio.

BARCELONA- Seis meses después de dar un largo paso atrás y desaparecer prácticamente de la escena pública, el ex conseller de Economía y peso pesado del tripartito, Antoni Castells, se puso ayer de nuevo ante las cámaras para hacer algo que muchos socialistas le reclamaban desde hacía tiempo: defender la gestión económica del gobierno en que participó y rebatir las críticas de CiU contra la ruinosa herencia que ha recibido.
Su intervención en la sede del Círculo de Economía, que presentó su presidente, Josep Piqué, levantó una enorme expectación, tal y como se vio en un auditorio donde no faltaron el ex presidente de la Generalitat José Montilla; el ex presidente del Parlament, Joan Rigol; ni los ex consellers Josep Lluís Carod-Rovira, Josep Huguet y Ernest Maragall. También estuvieron el líder del grupo parlamentario del PSC, Joaquim Nadal, y una amplia representación de dirigentes socialistas que incluyó, entre otros, a Àngel Ros, Rocío Martínez-Sampere, Laia Bonet y Martí Carnicer.
Pero el rostro que más atención concentró, al margen del de Castells, fue el del portavoz del Govern, Francesc Homs, que siguió en primera línea la multitud de reproches que el ex conseller de Economía dirigió al Govern de Artur Mas por «el espectáculo deplorable de situar las finanzas de la Generalitat en el foco de alarma de todo el mundo».
Castells confesó que ha tenido que morderse la lengua muchas veces en estos seis meses, sobre todo cuando ha visto que la «artillería utilizada para descalificar la herencia recibida sobrepasaba los límites de lo razonable». En este punto, citó el día en que Oriol Pujol advirtió de que la Generalitat apenas podía pagar a fin de mes.
Negó que la mala gestión del tripartito fuera la causante de la desviación de déficit (debía ser el 2,4 por ciento y acabó siendo el 3,86 por ciento) y lo argumentó de esta manera: «No es cierto que el déficit se deba al descontrol en el gasto, sino a la recesión y a la caída de ingresos».

El despropósito del Gobierno
El ex conseller, no obstante, no quiso cargar las tintas únicamente sobre el Govern de CiU, sino que también puso en el punto de mira a un Gobierno que «no ayuda nunca». «El Estado ha decidido no hacer efectivo el fondo de competitividad, con una interpretación del acuerdo que es simplemente un despropósito», dijo. Criticó, además, que se culpe constantemente a las autonomías del déficit acumulado cuando los datos reflejan que la administración central es la que tiene unos número rojos más abultados.
Luego, Castells retomó las críticas contra el Govern de Mas por «dedicarse con fruición, casi diría que con carácter preferente, a la admirable labor de destruir el legado recibido». «Es impropio de un gobierno serio y responsable». El ex conseller terminó haciendo un llamamiento al entendimiento entre el conjunto de fuerzas políticas para que constaten las dificultades que existan, para que se reconozcan los esfuerzos de unos y otros y para que se comprometan a trabajar de la mano
 Al término de la conferencia, los periodistas abordaron a Homs para conocer su reacción, pero éste evitó entrar en polémicas con el ex conseller y prefirió quedarse con la parte de su conferencia en la que avaló la política de ajustes . «Me interesa todo lo que va del presente en adelante», zanjó.


Descartado para liderar a los socialistas
Antoni Castells es uno de esos dirigentes que siempre figuraba en las quinielas del PSC para adquirir mayor protagonismo. Los más retorcidos interpretaron su gesto de renunciar a ir en las listas de las autonómicas como una maniobra para no cargar con un mal resultado electoral y luego reaparecer como el salvador. Pero no. Castells no piensa competir en el próximo congreso del PSC que se celebrará en otoño. «Esta conferencia no es ningún retorno a nada. No soy ni seré candidato a nada en las próximas contiendas políticas. Tengo muy claro y asumido que, al dejar el Govern, cerré una etapa de mi vida», aseguró. No obstante, matizó que no abandonará la causa que defiende.