Jorge Drexler se echa un órdago

¿Qué haríamos sin las segundas oportunidades? ¿Y sin nuestro derecho a tropezar dos veces con la misma piedra? Nos hacemos mayores y, sin embargo, no renunciamos a volver a intentarlo, a levantarnos tras el fracaso y, con cara de ¿he sido yo?, embarcarnos en la siguiente aventura. Daniel Burman, encantado como buen argentino de reflexionar sobre estas cuestiones, pone el traje de fracasado al protagonista de su comedia romántica «La suerte en tus manos» (presentada en el pasado Festival de Málaga), que, enamorado otra vez, probará suerte con una nueva mano de cartas.

Sin dar el cante
«Me interesa la toma de decisiones sobre el amor entre los cuarenta y los cincuenta, momento en el que uno ya se ha equivocado en muchas cosas y tiene tiempo para volver a intentarlas todas: la carrera, el trabajo, el amor. También de volver a fracasar: existe mucha potencialidad y mucho temor», explica Burman sobre el gran tema de la película, protagonizada por Jorge Drexler, Valeria Bertuccelli y Norma Aleandro. Se trata del debut en el cine del músico, y lo hace nada menos que con un papel principal. Todo un órdago de Burman: «Un actor antes de actor es persona. Y las personas tienen unas herramientas. Uno con una misma herramienta puede arreglar una licuadora y un automóvil. Un tipo como Jorge Drexler tiene ese manejo de la palabra, del ritmo, del tiempo, del cuerpo, de la voz, de la empatía, de la narración... Me parece que sin mayor esfuerzo Jorge podía hacer un trabajo de interpretación dramática en cine con las mismas herramientas que él usa en un escenario. Nunca lo vi como un riesgo, nunca tuve dudas», dice el director.

Fracaso, segundas oportunidades, mentiras... Todo esto suena más a drama que a comedia romántica, un género que dio grandes películas a la historia del cine, pero que en la actualidad no pasa por su mejor momento: «Quizá es un género que ahora está denostado porque pocas películas de este tipo transcurren en la cotidianidad. Una gran comedia romántica es "Un niño grande", inscrito en algo muy cotidiano. El personaje no cambia mucho. La vida está plagada de pequeños gestos que para los demás no significan nada pero para uno son muy importantes. Los ingleses hacen grandes comedias románticas porque entienden lo cotidiano y no necesitan fuegos artificiales».

 

Una lengua
Se han hecho ya muchas coproducciones hispano argentinas, pero, dadas las dificultades actuales de financiación, todavía habrá muchas más. «Somos socios naturales por la lengua, es una unión esencial. Compartir el idioma nos hace compartir muchas más cosas de las que pensamos. Más que compartir tenemos una zona común», explica sobre este fenómeno Burman, que ganó un oso de oro en Berlín con una coproducción entre España, Argentina, Francia e Italia, «El abrazo partido».