Cine

Isabel Coixet / directora: «Hoy no hay un ‘‘Prestige'' sino 500»

Hace cuatro años ya que rodó su último largometraje de ficción. Desde «Mapa de los sonidos de Tokio», el trabajo más destacado de la Coixet ha sido «Escuchando al juez Garzón». Ahora regresa a la gran pantalla con otro documental, «Marea blanca», en el que rinde homenaje a los voluntarios que fueron a limpiar las playas de Galicia tras el vertido del «Prestige», del que se cumple ahora el 10 aniversario.

–¿Por qué aceptó realizar un proyecto de estas características?
–Conozco a gente que trabajó allí dentro de un movimiento ciudadano absolutamente altruista, desinteresado y muy generoso. Sé que las playas de Galicia no estarían limpias si no fuera por ellos. Me pareció importante que se recordara.

–Se trata del movimiento social más importante de la historia en España. En estos momentos el más destacado es el del 15-M. ¿Alguna similitud?
–La diferencia fundamental es que hoy existen 500 «Prestige». Era un momento en que España tenía problemas, como siempre, pero hubo un acontecimiento que focalizó la atención y el sentimiento de muchas personas. Hoy no sabemos qué «Prestige» elegir. ¿La banca? ¿Pero qué banca? ¿Los recortes de Sanidad? Tenemos demasiados frentes abiertos. Se nos va toda la fuerza por el malestar.

–¿Por qué cree que está mal visto que en España los actores y cineastas se impliquen en ciertos proyectos solidarios?
–Llega un momento en que uno tiene que hacer lo que tiene que hacer. Y si nos critican, que lo hagan. Cuando veo a George Clooney protestando y dejándose meter en prisión por Sudán me entran dudas... Clooney no se va a meter con las corporaciones americanas, que están detrás de lo que ocurre allí. Y soy muy consciente de cómo funcionan las cosas. Si Corona quiere producir esto, yo haré lo que tenga que hacer. Propuse lo de los voluntarios porque los admiro mucho, ya que yo no soy especialmente altruista.

–¿Qué aspiraciones tienes con este documental?
–Ya no tengo muchas... Hace tiempo sí que pensaba que las películas podían cambiar el mundo. Ahora ya no lo sé. En mi ingenuidad, cuando hice el documental sobre Garzón, pensé que eso contribuiría a que siguiera siendo juez. Pero ya me he dado cuenta de que no sirvió para absolutamente nada.

–¿Cómo vivió el proceso judicial contra él?
–Para mí es una persona inocente y se ha cometido un atropello a la justicia. Con mi película sólo quería que la gente lo escuchara. Ha sido estupendo ganar el premio Goya, pero no lo ha comprado ninguna televisión. Sigue siendo un tema tabú. Se ha vendido a todas las televisiones del mundo menos a las de aquí. Hay documentales muy críticos con él que sí se han difundido.
 
–¿Se ha planteado reflejar en otro la realidad social actual?
–Los cineastas tenemos que afrontar el mundo en que vivimos. Cada día por la mañana pienso en cómo retratar esto, pero me siento incapaz. No puedes abarcarlo todo. La realidad me supera absolutamente.

 

La salida, hacer un documental
Aunque la ficción forma una parte importante de su filmografía, Coixet está teniendo más oportunidades en el mundo del documental. De hecho, sus dos últimos trabajos se sitúan en este género: primero, otro sobre ecología, «Aral. El mar perdido», y después, «Escuchando al juez Garzón».