Lérida desprecinta la mezquita cerrada por exceso de aforo

El Ayuntamiento de Lérida ha ordenado levantar la suspensión provisional de la actividad de la mezquita Ibn Hazn, ubicada en la calle Nord, después de finalizar el plazo para estudiar las alegaciones de la comunidad islámica afectada por el cierre del local el pasado día 21 de julio por exceso de aforo.

Según ha informado el consistorio, esta misma mañana se ha firmado el decreto de alcaldía que ordena que se desprecinte el local, aunque no se podrá rezar en él hasta el próximo lunes, día en que el decreto se comunicará a los responsables de este centro de culto, que es el más multitudinario de la ciudad.

La alcaldesa accidental, Marta Camps, ha recordado en este sentido que se ordenó el cierre de la mezquita después de que se detectara que en el interior del local de rezo había más de 1.200 personas, cuando el aforo legal es de 240, por lo que se ponía en riesgo la seguridad de los propios fieles.

La comunidad islámica de la calle Nord, liderada por el imán Houzi, presentó siete alegaciones contra la orden de cierre de la mezquita, asegurando que el día en que se supervisó el aforo no había 1.200 personas en el local y que el aforo del local es superior.

Camps, junto con la concejala de Seguridad Ciudadana, Sara Mestres, han explicado que todas las alegaciones se han rechazado, excepto una que se ha aprobado parcialmente que es la referente al compromiso de la comunidad islámica de controlar que no se vuelva a superar el aforo legal.

Compromiso de la comunidad musulmana
"Hay un compromiso de la comunidad islámica de llevar a cabo un cumplimiento riguroso del aforo, pero además la Guardia Urbana supervisará también la entrada y salida de fieles. No se permitirá que entren más de 240 personas y si se incumple de nuevo volveremos a iniciar el proceso de cierre de la mezquita", ha explicado Mestres.

La responsable de la seguridad ciudadana ha explicado que se les ha advertido que tampoco se permitirá una ocupación de la vía pública, como ha pasado en los días en que han acudido al rezo un mayor número de personas.

Por último, las concejalas han explicado que cuando la comunidad prevea que se vaya a superar el aforo en días concretos, pedirá autorización conforme a la legislación de centros de culto para el uso esporádico de equipamientos o espacios de titularidad pública con finalidades religiosas.

De hecho, el Ayuntamiento ya anunció la semana pasada que, a petición de la comunidad islámica, le cederá el uso del Pabelló Blau, uno de los pabellones de la Fira de Lleida, ubicado en el parque de los Camps Elisis, para los días de celebración del Ramadán, que comienza el próximo miércoles día 11.

El consistorio también buscará un espacio con mayor capacidad para la celebración de las oraciones finales del Ramadán, que en años anteriores han congregado en Lleida entre 3.000 y 4.000 fieles.