Juanito Navarro vida y muerte de un cómico

Desde los 21 años. Toda una vida. Juanito Navarro. Él, como otros de sus compañeros de entonces, pertenece a una estela de cómicos impregnados de esa naturalidad, hoy tan inusual, que da formarse lejos de la tutoría de ningún profesor de escuela dramática.

Fallece el actor Juanito Navarro
Fallece el actor Juanito Navarro

Encaraba cada uno de los géneros sin más salvoconducto que el coraje y la voluntad del trabajo. Se hacía así la carrera, la trayectoria, en unos tiempos duros, complicados. Él se fue abriendo paso como podía, poco a poco. Juanito Navarro, que nació en Madrid el 8 de julio de 1926, se convirtió en un rostro popular, en una presencia frecuente de los escenarios y de la gran pantalla. Lo frecuentó todo, desde las películas hasta la revista, jamás defraudó, y siempre dejó la huella de su presencia en la retina del público.

El teatro, de luto

Ayer, mientras dormía, fallecía en Madrid. Fue de improviso. Por la tarde había acudido al Santiago Bernabéu, su estadio. Estuvo en el palco de honor. Había ido para ver a su equipo, porque el actor había nacido con el corazón de un solo color: blanco. Asistió al encuentro con el Villarreal. Partidazo con remontada de Cristiano Ronaldo, el destrozaredes de las porterías contrarias. Veintitantos goles lleva. Seguro que el intérprete comentó el partido con amigos, que lo llevaba todavía consigo cuando se fue a la cama. El recuerdo de la remontada. Así piensa más de uno de los que lo conocieron. Después sobrevino el silencio, y, como siempre, las tablas, el teatro, empañado de luto. «Uno de los grandes genios del humor español, irrepetible e inimitable».
Así lo defenía el presidente del PP, Mariano Rajoy, en un telegrama de pésame que le ha enviado a la familia. «Un gran pesar», aseguraba el líder de la oposición, «una gran pérdida para la cultura de este país», informa Efe.

Desaparece a los 86 años y deja detrás la historia de docenas de personajes a los que dio aliento desde que empezó en este mundillo. A principios de los cincuenta era titular del teatro La Latina. Pertenecía a la compañía del Maestro Cabrera, y en su órbita creció y desarrolló una actividad –de la que no se ha desprendido jamás, ni siquiera ahora– siempre involucrado en papeles cómicos o musicales. Ahí está «Pan, amor y postre» (1956), con Carmen Jareño a su vera, y «Lo tomas o lo dejas», (1957), en la que estuvo acompañado por la actriz Amparo de Lerma.

El socio número 36

Pero pronto, Navarro, el socio número 36 del Real Madrid, club al que pertenece desde el 1 de enero de 1939, y para el que fue candidato en dos elecciones para ser su presidente, exactamente en 1991 y 1995, fundó muy pronto su Compañía de Comedias Cómicas. Un marco propio que aprovechó para representar algunos títulos emblemáticos de su repertorio que dejaron un estela de éxitos. Era ya 1958 y los textos más conocidos fueron «Clavijo, búscame un hijo», de Francisco G. Loygorri, «La mujer compuesta» de Luis Tejedor y Alfayete, y «Orozco que te conozco», de nuevo de Francisco G. Loygorri. En 1960 da un salto y pasa a la compañía de Ramón Clemente y Muñoz Román. Con la obra «Un matraco en Nueva York» apareció, por primera vez, junto a Lina Morgan.

 La capilla ardiente con sus restos se instaló ayer al mediodía en el tanatorio de la M-30 y el entierro tendrá lugar hoy a las once de la mañana en el cementerio de la Almudena. Alvaro de Luna recordó ayer la «importancia» de hacer revistas en nuestro país porque, según él, reflejan muy bien el «mundo de la picaresca» que Juanito Navarro entendía tan bien. «Nos ha entretenido y nos ha hecho reír durante muchísimos años.», declaró a Ep. El actor Luis Varela, al conocer el fallecimiento, dijo: «Estaba estupendo. Era un crack como persona y como actor».
A la pérdida de Navarro se han sumado las voces de Pedro Peña –«Me he quedado de una pieza cuando un señor me ha parado en la calle y me lo ha dicho; es una pérdida lamentable.

Destacaría de él que hacía toda clase de trabajos, le pasaba lo mismo que a mí. Es una pérdida muy grande, la verdad, así que voy a darle el último adiós»– y la del humorista Manolo Royo: «Era una gran persona y un gran artista que jamás se quejaba. Sabía vivir la vida y que ésta siempre era una alegría». José Sacristán ha compartido el duelo: «Era una generación única, hechos todos a sí mismos, y ha sido un placer trabajar con ellos e incluso aprender de ellos». Una Lina Morgan emocionada recordó su último encuentro y cómo le preguntó el cómico cuándo volverían a trabajar juntos, a lo que ella respondió: «Pues cuanto tú quieras, vago, que yo llevo 15 años parada». Gran parte de la popularidad se la dio a Navarro el cine. Compartió cartel con Antonio Ozores, Fernando Esteso y Andrés Pajares, y junto a ellos protagonizó títulos como «El erótico enmascarado» (1980), Queremos un hijo tuyo» (1981), «Los chulos» (1981), «Todos al suelo», «los autonómicos» (1982), «El cura ya tiene hijo» (1983), «Al este del oeste» (1984) o «Qué tía, la CIA» (1985). Últimamente participó en la secuela de «Torrente», dirigida por Santiago Segura: «Misión en Marbella», rodada en 2001. De hecho, a Juanito Navarro también se le podrá ver en la cuarta parte. Será una de sus últimas interpretaciones. La otra es en el filme «Nos veremos en el infierno», un «thriller», muy alejado de los papeles que solía escoger.

Juan Navarro Rubio, aunque cursó estudios de Ingeniería Aeronáutica, desde sus inicios se convirtió en especialista en papeles cómicos de revista y protagonizó títulos del género como "La blanca doble"(1947), "La chispa de la vida"(1981) o "A por todas"(1987), junto a vedettes como Pilarín Bravo, Raquel Daina, Ethel Rojo o Addy Ventura. Desde mediados de los años sesenta trabajó durante más de una década en espectáculos cómicos y de revista de la compañía de Matías Colsada junto con la actriz Lina Morgan. A finales de los años setenta creó su propia compañía, en la que trabajó con actrices como Bibí Andersen o Gina.

También dedicó parte de su carrera profesional al género del music-hall, colaborando en piezas como "Esta noche contigo"(1980), con la que recorrió España en una gira; la comedia musical "La vida comienza cada mañana"(1983) o la obra "Corrupción y saqueo de burros"(2002). Además de teatro, a partir de los años setenta actuó en gran número de películas, sobre todo en las que revolucionaron la cartelera española de la época con el fenómeno cinematográfico denominado "destape", de las que destacan "Las leandras"(1969), "Me has hecho perder el juicio"(1973) o "La coquito"(1977).

También protagonizó "El erótico enmascarado"(1980), "¡Queremos un hijo tuyo!"(1981), "El hijo del cura"(1982), "Cuando Almanzor perdió el tambor"(1982), "Esto es un atraco"(1987), "El Equipo Aahhgg"(1989) o "Los obsexos"(1989). Una de sus últimas apariciones en la gran pantalla fue en la película "Torrente II: Misión en Marbella"(2001), de Santiago Segura, con quien acababa de rodar la cuarta entrega de la saga cinematográfica, todavía sin estrenar.

En televisión participó en espacios cómicos, musicales y de variedades. En concreto, en Televisión Española trabajó en la producción "Napoleón quiere vivir tranquilo"(1968) y en programas de éxito como "La chispa de la vida"y el concurso "Un, dos, tres...". Otros programas en los que destacó fueron "Un señor de negro", "La rosa azafrán", "Los claveles"y "La dolorosa". Para Telecinco grabó "Entre platos anda el juego"(1990), "Desde Palma con amor"(1991), "Humor 5 estrellas"(1992), "Querida Concha"(1992) o "Mi querida España"(1994). Casado y con dos hijas, Juanito Navarro era un gran aficionado del Real Madrid, en varias ocasiones se presentó como candidato a la presidencia del club de fútbol, pero nunca llegó a ocupar el cargo.