Las mujeres no quieren comprometerse con hombres obesos

El 67 por ciento de las mujeres con peso adecuado o con un sobrepeso 'remediable' se niega a comprometerse con un hombre obeso, según ha señalado una encuesta que ha medido el grado de tolerancia de ambos sexos hacia esta enfermedad, además de los problemas en los que a menudo puede derivar.

La encuesta de opinión, realizada por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) entre 380 personas -216 mujeres y 164 hombres-, ha revelado que las mujeres con una buena complexión física se muestran más reacias a la hora de considerar una pareja con exceso de peso.


Para Rubén Bravo, portavoz de IMEO, este hecho "no nos debe extrañar tanto, sabiendo que las españolas se colocan entre las mujeres que más se cuidan y menos obesidad tienen en la UE", mientras que los hombres "tienden más a mimar la barriga de la felicidad"y son de los que más problemas de obesidad presentan en el ámbito comunitario.


Posiblemente por esta razón, el 83 % de los hombres encuestados dice que no le importaría casarse con una mujer "rellenita", si se dan las demás circunstancias. Las mujeres con un grado de obesidad importante también lo tienen claro, porque el cien por cien afirma que aceptaría de marido un hombre que tiene obesidad, igual que ellas.


Según las respuestas de los encuestados -un 52 % eran personas con un peso normal; un 37 % con sobrepeso y un 11 % con obesidad) cuanto más aumenta el exceso de peso, la intolerancia hacia los propios kilos y los kilos de los demás también aumenta, sobre todo en las mujeres, que son muy autocríticas.


La encuesta demuestra que todos los entrevistados son conscientes de los riesgos que conlleva la obesidad: el 99 % de las mujeres y el 93 % de los hombres indica que no esperaría tener problemas más graves de salud para tomar medidas contra los kilos de más.
Sin embargo, un porcentaje diminuto, el 1 % de las mujeres y el 7 % de los hombres, confiesa que se ha visto obligado a tomar medidas tras tener un susto que ha puesto en peligro su salud.


El 79 % de los hombres no cree que la obesidad es una cuestión de estética, mientras que el 41 % de las mujeres lo sitúan más como un problema de estética que de salud.
"Las mujeres que están acostumbradas a cuidarse en su día a día se muestran poco comprensibles hacia las mujeres con obesidad, porque ya dan por hecho de que se trata de una falta de voluntad y dejadez", según Bravo, que considera que se olvidan que se trata de una enfermedad crónica que repercute en la salud y necesita de una atención especial médica.


En relación a la inserción laboral, las mujeres se sienten más discriminadas por su aspecto físico que los hombres: todas las encuestadas que tenían obesidad aseguraron haber experimentado este rechazo social en el trabajo frente a un 36 % de los hombres.
En este sentido, el 76 % de las mujeres con sobrepeso remediable considera que una persona con obesidad no es la más adecuada para ocupar puestos de trabajo que implican dar la cara al público. En cambio, el 86 % de los hombres no tiene inconveniente.


No obstante, el 97 % de las mujeres encuestadas afirma que no dudaría en contratar a una persona obesa en igualdad de condiciones, mientras que el 62 % de los hombres preferiría no hacerlo