El lobo con piel de cordero

Martín Garitano, la «cara amable» de Bildu, tiene fama de ser «duro entre los duros». Sus artículos «delatan» el odio por todo lo español

Martín Garitano, junto al dirigente Batasuno Rufi Etxeberría
Martín Garitano, junto al dirigente Batasuno Rufi Etxeberría

MADRID- Martín Garitano Larrañaga se ha convertido de la noche a la mañana en el nuevo rostro de la autodenominada izquierda abertzale, ahora bajo las siglas de Bildu. Desde su lustrante cargo de presidente de la Diputación General de Guipúzcoa, con la venia y anuencia del PNV, se encarga de que todo el mundo sepa que cualquier cuestión relevante debe pasar por el tamiz de su formación. Es la «cara amable», aunque quienes le conocen por motivos varios coinciden en que es un «duro entre los duros» del sector radical independentista vasco, que tiene muy claro los objetivos a conseguir y cómo puede llegar a ello. Como ejemplo, ayer mismo decidió que su gabinete se encargará de gestionar las direcciones de Igualdad, Participación, Migración y Euskera. Esas materias tan sensibles, bajo su control directo, que para Juventud, Deportes o Desarrollo Rural ya están sus hombres de confianza.

Si la Biblia alude a los «frutos» para conocer quién representa la doctrina verdadera, con Martín Garitano se puede hacer el símil de «por sus artículos le conoceremos». Y es que, antes de acabar en un despacho oficial y demás prebendas que conlleva su lustroso cargo, fue durante años una de las firmas de referencias de los diarios «Gara», del que llegó a ser subdirector, y «Egin», que, curiosamente, fue clausurado por su presunta vinculación con ETA.

Esa decisión judicial no le impidió continuar con su actividad literaria, dando zurriagazos a diestro y siniestro a todo lo que rozase con España, sus símbolos o los que éstos representan.

Algunos ejemplos nos pueden ilustrar a conocer mejor el pensamiento de quien será el último responsable, o quizás el primero de gestionar la cifra nada despreciable de 838 millones de euros que tendrá de presupuesto la Diputación que preside.

El 14 de octubre de 2005, publicaba en «Gara» un artículo bajo el título «El Día de la Raza», en el que arremetía contra la celebración del Día de la Hispanidad, «lo que antes llamaban "El descubrimiento de América"». Y, de paso, cómo no, pues a darle también a la Virgen del Pilar, en un ejemplo de tolerancia (que si se tratara de una bebida refrescante habría que decir más bien «tolerancia cero»).

Para empezar, cataloga a los españoles que participaron en las gestas de Colón de genocidas, ladrones y otras lindezas del estilo. «Festejan, tal vez, el expolio de un continente, el genocidio de sus habitantes. Se trajeron el oro y les llevaron la sífilis».

Pasemos al siguiente ejemplo ilustrativo. Día nueve de diciembre de 2005. «Protejamos el guindo» era su artículo en «Gara», Y ahí sí deja entrever muy claramente su postura ante el terrorismo: «¿Cuándo nos daremos cuenta de que el doble rasero, la doble vara de medir, la división entre buenos y malos sólo beneficia al agresor?» se preguntaba. Él mismo, en persona, daba la solución: «Es hora de caer del guindo. ¡Protejamos al guindo, por favor!». Ahora parece que Martín Gartino lo tiene a buen recaudo.


SU PENSAMIENTO EN «PERLAS LITERARIAS»
«Lean y relean todo lo referido al conflicto que aquí padecemos y les parecerá que Babia está demasiado cerca de la realidad (...) para algunos políticos que nos gobiernan»
 Extracto del artículo publicado en «Gara» el 9-XII-2005

«Las ensoñaciones del nacionalismo español, ignorante de su penosa historia, sólo llevan a pensar que los soldados de Bono son la garantía de que la Constitución se imponga a punta de fusil... Nos han tocado estos vecinos. ¡Qué le vamos a hacer!»
Extracto del artículo publicado en «Gara» el 14-X-2005

«Los grandes partidos españoles se han enzarzado en una guerra cinematográfica para acreditar quién tiene menos voluntad de acabar con el conflicto. Yo también estoy preparando un vídeo... Lo remitiré a Zapatero y quisiera preguntarle si va a dejar que todo se repita por un puñado de votos» «Gara», 2-XII-2006