Iciar Bollaín: «Esta película da cera a la gente del cine»

Presenta en la Seminci «También la lluvia», filme que representará a España en los Oscar

Iciar Bollaín, ayer en Valladolid, junto al guionista Paul Laverty
Iciar Bollaín, ayer en Valladolid, junto al guionista Paul Laverty

El mayor mérito de Iciar Bollaín no es que haya logrado del primer guión ajeno que rueda –firmado por su compañero Paul Laverty– una película aún más suya que cualquiera de las otras tres, sino no perder su estilo, hasta ahora ligado al intimismo urbano, en un largometraje de persecuciones, explosiones y cientos de extras en la selva. «También la lluvia», que abrió anoche la Seminci de Valladolid y representará a España en los Oscar, es un relato repleto de encrucijadas morales que sabe sortear el maniqueísmo.

Aquellas que asedian a un director (Gael García Bernal), su productor (Luis Tosar) y todo un equipo de cine español que acude a Colombia a un rodaje «low cost» de una gran producción sobre la explotación de los indios que practicó a fondo Cristóbal Colón y le sorprende la «Guerra del agua» que se produjo en el año 2000 y que llegó a impedir a los indígenas recoger lo que dejaba la lluvia para su abastecimiento. No llegará a las salas hasta el 7 de enero.

-El espectador se preguntará si no vivieron las mismas contradicciones durante el rodaje que sus protagonistas.
-Te das cuenta de que mientras tu filmas ellos sobreviven como pueden. Incluso si les pagábamos más no dejaban sus trabajos en el mercado o en el campo, aunque ganaran menos. Muchos vivieron el conflicto del agua, sabían de lo que hablábamos. Hay más gente que muere en el mundo por beber agua sucia que por las guerras.

-¿Cómo afrontó rodar un guión ajeno?
-Me ha gustado mucho, te da más libertad, aunque he sido más fiel que cuando son míos. A mí no se me ocurre volcar un coche o la propia historia: Paul escribió una película sobre Colón y Bartolomé de las Casas, el proyecto no funcionó y entonces trató de traerlo al presente a través del rodaje de una película.

-El filme es valiente porque toca un tema del que en España se prefiere no hablar.
-Es cierto que no se habla de la esclavitud de los indígenas en los libros de texto, pero no está oculto, cualquier interesado lo puede descubrir.

-Y también porque es una gran autocrítica de una directora y un guionista que hacen cine social hacia la falsa militancia de la gente de la industria.
-Es cierto, se le da cera a la gente del cine, pero también hay algo de homenaje.

-Luis Tosar es casi un empleado de plantilla en sus películas, ¿cómo ha visto su evolución ahora que es un peso pesado del cine nacional?
-Cuando rodamos «Flores de otro mundo» aún no había hecho ningún largo, posteriormente nos encontramos en «Te doy mis ojos», en la que interpretaba un personaje bastante complicado, y en ésta tiene otro, Costa, que mal interpretado podía ser muy obvio. Sigue siendo muy buen actor y ha ganado en confianza.

-¿Se ve con posibilidades para los Oscar?
-El filme aborda temas universales como la amistad y la lealtad, EE UU tiene el tema del agua en el jardín de atrás y Colón es un personaje que también les toca.