La UE teme una oleada de más de un millón de ilegales

La crisis libia abriría las puertas a las mafias de las pateras

Miles de inmigrantes han llegado en las últimas semanas a la isla italiana de Lampedusa
Miles de inmigrantes han llegado en las últimas semanas a la isla italiana de Lampedusa

Los países europeos de la ribera del Mediterráneo están temblando ante la previsible ola migratoria que puede provocar hacia sus costas las revueltas en Libia. Para coordinar una posición común y pedir a todas las naciones de la UE que compartan el peso de la masiva llegada de refugiados, los ministros del Interior de España, Italia, Francia, Grecia, Malta y Chipre se reunieron ayer en Roma. Acordaron una doble solicitud a Bruselas. La primera es la creación de un fondo común de solidaridad que sufrague la acogida a los inmigrantes. La segunda es el reparto por todo el territorio de los 27 de los recién llegados, muchos de los cuales podrían tener derecho a asilo.
El vicepresidente primero del Gobierno y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, afirmó que la situación de Libia puede acabar en una «crisis humanitaria», frente a la que Europa debe mostrar sus históricos «principios de asilo y refugio» al tiempo que «defiende sus fronteras» para evitar que «ninguna mafia» se aproveche del caos «para engañar a los inmigrantes». Rubalcaba también mostró el apoyo de la UE «a los pueblos que están luchando estos días por su democracia y por sus derechos humanos».
Roberto Maroni, ministro del Interior italiano, advirtió de que pueden ser hasta 300.000 los inmigrantes libios que huyan hacia Europa en las próximas semanas. La cifra fue luego ampliada por la agencia de fronteras exteriores de la UE (Frontex), que señaló que pueden ser entre 500.000 y 1,5 millones las personas que emigren del Magreb hacia Italia, Malta y Grecia. Este colectivo estaría formado por los libios que dejan su país por las revueltas y por subsaharianos que buscan llegar a Europa.