El Govern no bajará otra vez el salario de los funcionarios para evitar más protestas

Los trabajadores públicos de la Generalitat no sufrirán una nueva rebaja salarial.

La vicepresidenta Joana Ortega
La vicepresidenta Joana Ortega

BARCELONA- Así lo garantizó ayer la vicepresidenta del Govern y consellera de Gobernación, Joana Ortega, durante la presentación en comisión parlamentaria de los presupuestos de su departamento. Ortega quiso salir al paso de los «rumores» que apuntaban que la política de ajustes del Govern podría suponer una nuevo recorte en los salarios de los funcionarios, lo cual, sin duda, calentaría más los ánimos de un sector que está protagonizando numerosas protestas desde que se anunció el «tijeretazo» en los presupuestos de este año.
La vicepresidenta se mostró molesta con los que han difundido la posibilidad de un nuevo recorte salarial en el personal público. «No son buenos todos estos rumores que están hechos con la voluntad de generar alarmismo», dijo Ortega. No obstante, los funcionarios seguirán con su salario congelado (sufrieron una rebaja media del 5 por ciento) ya que las arcas de la Generalitat no permiten que los funcionarios recuperen su poder adquisitivo.
En su comparecencia, Ortega también se comprometió a saldar este año todas las deudas que la Generalitat tiene pendientes con los ayuntamientos, las cuales cifró en 65 millones de euros. De estos, 54,9 corresponden a obras del Plan Único de Obras y Servicios de Cataluña (POUSC) y el resto a ayudas extraordinarias.
«La prioridad es apagar fuegos: pagar todas las facturas pendientes que ustedes dejaron», dijo la vicepresidenta en respuesta a las acusaciones de PSC, Esquerra e ICV por reducir en un 49 por ciento los recursos destinados al POUSC.


Otro freno en la Antifraude
El futuro de la dirección de la Oficina Anifraude de Cataluña (OAC) parecía despejarse, ya que esta semana se difundió que el Govern sopesaba proponer al magistrado Daniel de Alfonso como director de la OAC en sustitución del malogrado David Martínez Madero. La candidatura de Alfonso contaba con el visto bueno del PP, pero Artur Mas teme que el resto de partidos veten su nombre y, por eso, el grupo parlamentario de CiU ha retirado del orden del día del pleno del día 6 el nombramiento del director de la OAC. Así, la Antifraude seguirá sin director varias semanas más. Hay que recordar que la vacante de Martínez Madero lleva cinco meses sin cubrirse por falta de candidato y de consenso.