Bruselas

España quinto país de la UE donde más aumentó la energía renovable entre 2006 y 2010

Las energías renovables tuvieron un peso en 2010 del 13,8% sobre el consumo final bruto de energía en España, en comparación con el 9% registrado en 2006, lo que le convierte en el quinto país de la Unión Europea (UE) donde más aumentó el porcentaje de energía procedente de fuentes renovables sobre el consumo final entre 2006 y 2010.

Según los datos publicados por Eurostat, el dato de España está por encima de la media europea, que se situó en 2010 en el 12,4%, frente al 11,7% de 2009 y el 9% registrado en 2006. Pese a este repunte, el porcentaje queda aún lejos del 20% de objetivo fijado en 2009 para el año 2020.

En el caso de España, cuyo objetivo para 2020 también es del 20%, el peso de las renovables no ha dejado de incrementarse en este periodo, ya que pasó del 9% en 2006, al 9,5% en 2007, al 10,6% en 2008, al 12,8% en 2009 y al 13,8% en 2010.

El porcentaje de la energía procedente de fuentes renovables registró entre 2006 y 2010 su mayores incrementos en Estonia (del 16,1% al 24,3%), Rumanía (del 17,1% al 23,4%), Dinamarca (del 16,5% al 22,2%) y Suecia (del 42,7% al 47,9%).

Entre los 24 de los 27 país cuyos datos estaban disponibles, España se sitúa en la undécima posición entre los países con mayor porcentaje de contribución de energías verdes, empatada con Bulgaria, en una clasificación que encabezan Suecia (47,9%), Letonia (32,6%), Finlandia (32,2%), Austria (30,1%) y Portugal (24,6%).

Por el contrario, entre los países con menor presencia de estas fuentes figuran Malta (0,4%), Luxemburgo (2,8%), Reino Unido (3,2%) y Países Bajos (3,8%).

Las energías renovables contempladas por la Unión Europea incluyen la solar --fotovoltaica y termosolar--, la eólica, la geotérmica, la biomasa y la hidráulica en cualquiera de sus variaciones, incluida la mareomotriz o la energía de las olas.

Aunque el objetivo conjunto de la UE es alcanzar el 20%, cada país ha fijado un porcentaje propio en función de sus características. La meta común europeo tiene en cuenta los diferentes puntos de partida de los estados miembros, el potencial de las energías renovables y el desempeño económico.