Sevilla

Griñán insiste en la «movilización» tras reclamarla desde hace dos años

El PSOE-A confía en movilizar a su electorado para obtener unos buenos resultados mañana. Esa es la consigna que ha repetido durante la campaña y la precampaña. Los socialistas aseguran que a mayor participación, más opciones de victoria frente al PP. Los datos de los últimos comicios no respaldan esa teoría.

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El mejor resultado del PP se produjo en 1995. Fue el año en el que los populares conquistaron el Gobierno de las ocho capitales de provincia, dos diputaciones y se quedaron a 2,8 puntos del Partido Socialista, que siempre ha ganado todas las elecciones en Andalucía –no lo hizo en 1979, las primeras municipales en las que UCD fue el partido más votado–. En esa cita electoral, la abstención fue sólo del 31,19 por ciento, o lo que es lo mismo, participó casi el 70 por ciento del censo electoral –el 68,81 de los 3,7 millones de personas con derecho al voto–.

En las últimas elecciones, casi 5 de cada diez personas llamadas a las urnas se quedó en su casa. La abstención fue 7 puntos superior a la de 1995. El PSOE-A obtuvo una cómoda ventaja y superó al PP en más de ocho puntos. Pese a ello, la campaña de los socialistas se ha centrado en llamar a la participación como única forma de impedir la victoria del PP. El presidente de la Junta y secretario general del PSOE-A, José Antonio Griñán, cerró ayer la campaña pidiendo a los «indignados que no regalen el poder a la derecha». «Si no votamos otros lo harán por nosotros», fue otra de las consignas que lanzó ayer en Córdoba, en un acto de apoyo al candidato socialista Juan Pablo Durán.

Las alusiones de este tipo en campaña electoral han sido diarias. Pero también en precampaña. E incluso casi dos años atrás. Es el caso, por ejemplo, del acto de presentación de la Fundación Alfonso Perales –un «think tank» del PSOE-A»– en septiembre de 2009. Griñán ya advirtió allí de que «la derecha está más movilizada» y criticó que no se puede «hibernar» entre elección y elección. Más recientes fueron sus palabras en la Convención Municipal que su partido organizó en marzo. Allí pronosticó que «la derecha sólo puede ganar en Andalucía si la gente desiste del voto, si hay desmovilización».

Cuando las encuestas publicadas en los últimos meses–algunas de organismos oficiales como el IESA– apuntaban a una victoria del PP-A, el secretario general de los socialistas andaluces argumentaba que no le «preocupaban» porque no existía «pulsión electoral». Sobre las últimas, ya en campaña, que estaban «cocinadas» para «robar la voluntad de los votantes socialistas». Ahora, cuando ya no hay tiempo, aboga por no «regalar» el poder.