Rubalcaba reivindica su estrategia y Gómez le pide un «punto y final»

El discurso del líder del PSOE el miércoles reabre el futuro del socialismo

MADRID- «No es verdad que con las circunstancias actuales sólo se pueda hacer eso que hace la derecha, que son recortes y más recortes. No es verdad, precisamente por eso hoy estamos peor». La reflexión es del secretario general del PSM, Tomás Gómez, el más crítico de entre todos los críticos del PSOE con la estrategia y el liderazgo de Rubalcaba. El madrileño puso ayer cara a la enmienda a la totalidad que tanto partidarios y detractores –la mayoría desde el anonimato– hicieron al discurso con el que su secretario general dio respuesta el martes en el Congreso a los recortes anunciados por Rajoy. Para Tomás Gómez, el «desprecio y la indiferencia» que demostró el Gobierno hacia los españoles debe poner un «punto final» a una etapa. No dijo donde, pero a pocas palabras... De hecho, considera que ha llegado el momento de optar por un «modelo alternativo y de confrontación» y recuerda que el PSOE es un «partido de izquierdas».

También desde el PSC emplazaron al secretario general a dejar claro que el partido aspira a ser una clara alternativa ante las medidas «injustas» del Gobierno. El líder de los socialistas catalanes, Pere Navarro, dijo que la obligación del socialismo es ofrecer una alternativa y salidas justas a la crisis visualizando al mismo tiempo que son un «partido de gobierno».

El otoño se barrunta movido, y no sólo para el Gobierno, también para el PSOE. Varios son los secretarios generales que han mostrado su preocupación por las encuestas que apuntan que la sangría de votos en el PSOE no ha tocado fondo. Y varios son también los cenáculos en los que en las últimas semana se intercambian posibles escenarios con los que, después de verano, reformular el proyecto y el liderazgo del PSOE.

Y entretanto, el secretario general del PSOE dice sentirse satisfecho de su intervención en el pleno y asegura no haber recibido ninguna crítica de nadie en el grupo socialista. Rubalcaba se reivindicó ayer ante los periodistas y dijo que durante el debate le dijo al presidente del Gobierno las «cuatro cosas que quería»: la primera, que su forma de oposición es bien «distinta» a la que hizo el PP en su momento: la segunda, que los primeros seis meses del Gobierno del PP «han sido muy malos»; la tercera, que sus medidas que son «socialmente inaceptables y económicamente desastrosas»; y la cuarta, que está dispuesto al diálogo con Rajoy ante una situación tan complicadaa. «No voy a hacer la oposición de la que me quejé. España merece una oposición diferente y es la que vamos a hacer», concluyó.

 "No hemos actuado nunca en contra -añadió-, como han hecho PP o CiU. Siempre hemos hecho propuestas, pero no podemos renunciar a explicar que son imprescindibles"otras políticas.

En el lado contrario, el del sanedrín que arropa a Rublacaba, Valeriano Gómez, justificó la intervención "no vociferante"de su jefe de filas que, a su juicio, dió "una respuesta adecuada, sensata y tranquila"al presidente del Gobierno.