Rooney se pone en venta

Alex Ferguson, técnico del Manchester United, decía la verdad. Wayne Rooney no quiere continuar en el club. No era ni un calentón técnico-jugador, ni una maniobra de futbolista-representante para buscar un aumento de sueldo, sino algo hablado y muy hablado durante el verano

Wayne Rooney quiere dejar el Manchester por «falta de garantías»
Wayne Rooney quiere dejar el Manchester por «falta de garantías»

Ya no hay marcha atrás. Ferguson lo hizo público el martes, en la comparecencia de prensa en la previa al partido de Liga de Campeones con el Bursaspor. El futbolista lo confirmó ayer.

Las reacciones no se han hecho esperar. Arsene Wenger, técnico del Arsenal, expresaba su sorpresa y se quitaba de en medio: «Me quiero quedar fuera, no quiero ficharlo». También Roberto Mancini, técnico del Manchester City, zanjaba el rumor de que su club lo quería para formar ataque junto a Carlos Tévez: «Es un gran jugador, pero creo que seguirá en el United. Estamos concentrados en nuestra temporada y no iniciamos ninguna gestión».

Horas más tarde, ante la dimensión que las palabras de Ferguson habían causado, el propio jugador, a través de un comunicado, confirmaba su intención de marcharse del Manchester United, una decisión que –dijo– trasladó la semana pasada al director ejecutivo del club, David Gill: «Me reuní con él y no me dio ninguna garantía de lo que yo buscaba sobre el futuro de la plantilla. Entonces le dije que no firmaría un nuevo contrato».

De esta forma, Rooney suscribía lo dicho por su técnico, a excepción de cuando éste comentó que debería tener respeto por el Manchester. Es en lo único que discrepa: «Es cierto que mi agente y yo hemos tenido varios encuentros con el club sobre un nuevo contrato. Durante esas reuniones en agosto, pedí algunas garantías sobre la capacidad del club para atraer a los mejores jugadores del mundo. Siempre he tenido un completo respeto por el United. ¿Cómo podría no haberlo hecho dada su fantástica historia y los últimos seis años, en los que yo he tenido la suerte de jugar un papel importante?»

Rooney incide en que «pese a las recientes dificultades» siempre tendrá una «gran deuda» con Ferguson, al que tilda de «genio» y le muestra su agradecimiento: «Es un gran entrenador y mentor, que siempre me ha ayudado y respaldado, desde el día en que llegué desde el Everton con sólo dieciocho años». Ahora tiene 24 y desde ya se convierte en la pieza más codiciada del mercado.