Europa

El toro por los cuernos

La Razón
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Al presidente del Gobierno no le ha quedado más remedio que cumplir la petición del líder del PP y adelantar a agosto el Pleno extraordinario del Congreso que pensaba convocar en septiembre. El orden del día se centrará en la convalidación del decreto con nuevas medidas económicas que aprobará mañana viernes el Consejo de Ministros, pero es evidente que la ocasión será aprovechada por Zapatero y Rajoy para un nuevo cuerpo a cuerpo que, de hecho, inaugurará el curso político en plena canícula agosteña. El empeoramiento de las perspectivas económicas en Europa ha puesto patas arriba las agendas vacacionales de sus principales dirigentes, empezando por Berlusconi, que ha reaccionado con una propuesta radical de recortes, y terminando por Merkel y Sarkozy, que han tomado las riendas de la eurozona de forma inequívoca con un plan de varias medidas que cambian el gobierno europeo. En estas circunstancias, resultaba embarazoso que los dirigentes españoles siguieran de vacaciones y comentaran a distancia los pasos dados por sus colegas europeos. Así pues, el Gobierno ha decidido ponerse en marcha porque tarea no le falta para los dos meses escasos que le quedan de legislatura. El paso inmediato es aprobar y tramitar las nuevas medidas anunciadas por Salgado para recaudar 5.000 millones adicionales y embridar el déficit. ¿Son suficientes? ¿Son fiables? Al respecto, la encuesta que hoy publicamos revela que la mayoría de los españoles apoya la adopción de reformas más rigurosas, pero no confía en que el actual Gobierno tenga capacidad o voluntad de llevarlas a cabo. Así, el 45,8% de los encuestados califica de «necesarios» los recortes anunciados por Berlusconi, y casi el mismo porcentaje, un 44,8%, estaría de acuerdo en que se aplicaran también en España. Más en concreto, son mayoría (47,8%) los partidarios de fusionar municipios y adelgazar la estructura administrativa. Además, el 44,8% cree necesario reducir el número de funcionarios. Sin embargo, hay una clara oposición (45,3%) a recortar los sueldos de la función pública y a congelar las pensiones. En el capítulo fiscal, los favorables a subir los impuestos a las grandes fortunas son el 51,5%; y a incrementar el IVA y los tributos especiales, el 47,5%. En cuanto a las privatizaciones, el 49,5% es partidario de acelerarlas y de ampliarlas a otras empresas públicas. ¿Creen los españoles que el Gobierno de Zapatero y el PSOE son los más indicados para llevar a buen puerto todas estas propuestas? Pues no: el 53% de los encuestados confía más en el partido de Rajoy. Si a todos estos datos les añadimos que el 49,8% aprueba la fórmula del gobierno económico europeo que han propuesto Merkel y Sarkozy, se confirma que los ciudadanos son conscientes de la gravedad del momento y que para superarlo no queda más remedio que tomar decisiones drásticas, algunas impopulares, que reduzcan el gasto público en burocracias. En suma, los españoles quieren un Gobierno que coja el toro por los cuernos, no maquillajes para matar el tiempo hasta el 20-N y para no perjudicar las expectativas electorales del candidato socialista.