Damasco

Bachar aprueba un indulto que excluye a presos políticos y terroristas

El presidente sirio, Bachar al Asad, aprobó hoy un indulto general, que excluye a presos políticos y terroristas, antes de la fiesta musulmana del Sacrificio ("Aid al Adha"), que comienza el próximo viernes.

Ese mismo día, el mediador internacional para Siria, Lajdar Brahimi, ha propuesto el inicio de una tregua en el país con motivo de la festividad religiosa, si bien hasta el momento las partes no han manifestado abiertamente su intención de respetar el alto el fuego.

Según la agencia de noticias oficial siria, Sana, "Al Asad emitió el decreto número 71 que ofrece un indulto general para todos los delitos cometidos antes del 23/10/2012".

Sin embargo, el abogado opositor Anuar al Buni dijo a Efe que el perdón "descarta a muchas personas, entre ellas, a quienes han participado en delitos de terrorismo y en la rebelión, además de en cualquier acto armado".

El decreto excluye determinados delitos tipificados en el código penal militar, como la destrucción de propiedades por parte de soldados y la entrega de armas al enemigo, que está castigada con la pena de muerte.

Por otro lado, el texto estipula la conmutación de las condenas de muerte por perpetuas, "dependiendo del tipo del delito", y la reducción de estas últimas a penas de cárcel de 20 años, además del indulto total para los mayores de 70 años y los reos que sufran enfermedades incurables.

También se perdona a los insumisos perseguidos por la Justicia, estén dentro o fuera del país, que se entreguen entre los próximos 30 y 90 días.

El decreto no menciona los delitos sancionados en la ley antiterrorista, aprobada hace cuatro meses, para acabar con la rebelión contra el régimen iniciada en marzo de 2011.

Tampoco incluye a los prisioneros políticos, aunque el Estado ha liberado a detenidos "cuyas manos no están manchadas de sangre siria".

No es la primera vez que Al Asad decreta un indulto desde el inicio de la revuelta en Siria, ya que en ocasiones anteriores ha ordenado perdones que beneficiaban solo a aquellos presos que no estuvieran condenado por delitos de sangre.

Uno de los indultos más amplios fue el de enero pasado, en el que fueron amnistiados todos los detenidos durante la revuelta que no hubieran cometido delitos de sangre.

El anuncio presidencial de hoy llega tres días antes de la fecha propuesta por Brahimi para el inicio de una tregua cuyo cumplimiento parece a día de hoy improbable.

En un intento de conseguir un compromiso mínimo de las partes, Brahimi pidió el domingo en Damasco que aplicaran por separado su iniciativa de alto el fuego durante el "Aid al Adha".

"Llamo a todo el mundo a dejar de usar las armas en una decisión por separado durante el Aid. La parte concernida debe empezar cuando quiera, tanto si es hoy como mañana", solicitó Brahimi en una rueda de prensa.

Durante su encuentro con Brahimi , Al Asad afirmó su respaldo a los esfuerzos del enviado especial de la ONU y de la Liga Árabe y dijo que estaba abierto a cualquier iniciativa que respetara la soberanía de Siria y rechazara las injerencias extranjeras.

Aun así, el presidente sirio advirtió de que "cualquier iniciativa o proceso político debe basarse en acabar con el terrorismo, y lo que ello implica para los países involucrados en apoyar, armar y ofrecer refugio a los terroristas en Siria".

Sobre la tregua, el principal grupo de la oposición armada, el Ejército Libre Sirio (ELS), ha condicionado su respeto al alto el fuego a que el régimen dé pasos concretos para mostrar sus buenas intenciones.

Pese a la inminencia de la entrada en vigor del alto el fuego, la violencia continuó hoy en distintas provincias del país.

La agencia de noticias oficial Sana informó de que las autoridades prosiguieron con la persecución de supuestos grupos terroristas en distintas provincias del país.

En Alepo (norte), la segunda ciudad del país, el Ejército "eliminó uno de los grupos armados terroristas más peligrosos que aterrorizaban a sus habitantes"y que había lanzado ataques contra "propiedades públicas y privadas en la zona de Bab Qinasrin", en el casco viejo.

Las organizaciones opositoras denunciaron, por su parte, que los bombardeos de las fuerzas del régimen prosiguieron hoy en Alepo, Deir Zur (este) y en Damasco y sus alrededores.
La Comisión General de la Revolución Siria apuntó que al menos 27 personas murieron hoy, mientras que la Red Siria de Derechos Humanos señaló que fueron 29.

La crisis que vive Siria desde marzo de 2011 ha causado hasta la fecha unos 25.000 muertos, mientras que unos 2,5 millones de personas necesitan ayuda humanitaria y más de 250.000 se han refugiado en países vecinos, según Naciones Unidas.