Viaje al universo de Ussía

Entre Sevilla, Cádiz y Huelva, recorriendo la campiña de Jerez y la vega del Guadalquivir, se extiende Andalucía la Baja. En este territorio que bien podría reclamar para sí un hecho diferencial, un cortijo ejerce de alma de una tierra que tiene mucho de estado de ánimo.

Sotoancho o el «Charm»: El marqués, que vive en La Jaralera,  según la pincelada de Barca
Sotoancho o el «Charm»: El marqués, que vive en La Jaralera, según la pincelada de Barca

En La Jaralera, donde se extienden el puente del Plumbago y la albariza de los juncos, donde las dehesas propician mayorales montaraces que se entregan a orgasmías en pleno atardecielo con marquesas fogosas, en fin, «Donde los toros tiene los ojos verdes», si esto fuera posible, viven los Sotoancho. Esta cita sirve de título a un repaso, guía de lectura y homenaje minucioso que ha publicado Juan Carlos Sánchez Samper, en el que retrata a través de citas múltiples y vincula entre sí de forma documentada los diferentes episodios del marqués de Sotoancho, la creación literaria más celebrada y longeva del escritor y articulista Alfonso Ussía.

El gran autor satírico español

La saga arrancó en 1998 y lleva ya diez entregas, en las que hemos asistido a cambios esenciales en la vida contemplativa de Cristián Ildefonso Laus Deo María (de la Regla) Ximénez de Andrada y Belvís de los Gazules (Valeria del Guadalén y Hendings), octavo marqués de Sotoancho, alejado del conocimiento de mujer hasta los sesenta años –desde esa edad se casará dos veces y tendrá amantes ocasionales–, señorito atípico y entrañable y despegado millonario. Con él, su madre castradora, a la que entierra por fin en el noveno título de la saga, su avispado y fiel Tomás, y una cohorte de parientes que van del primo gorrón al padre hembrero. La Jaralera aparece en las páginas de Ussía como «un sitio ideal: un lugar donde, si los toros tuvieran ojos verdes, vivirían allí, un poco la Arcadia feliz o el Rosebud del Ciudadano Kane».

Cuenta el autor que «Ussía es el gran satírico español, y de hecho la saga de Sotoancho es una traslación de la principal serie de Wodehouse, que retrata a un señorito inglés con su mayordomo. Ussía lo ha traído a España, lo ha pasado por el tamiz de la Baja Andalucía, que es la aristocracia de la tierra. Y le ha dado un toque especial, el de la literatura de esa zona, que va desde Manuel Halcón a Antonio Burgos: es un humor inglés, no de risotada, sino más sutil, que engarzaría con Evelyn Vaughn y Chesterton, aunque Chesterton tiene un mayor componente ideológico, religioso». Pese a este destacado lugar, la crítica a menudo ha ignorado la saga: «Siempre he pensado hasta dónde le han perjudicado las motivaciones políticas, porque Ussía está muy encuadrado en una posición determinada, aunque en muchos casos la que le atribuyen sea falsa; incluso motivaciones empresariales, porque desde que él salió de "ABC"las referencias a él han sido mínimas», explica el autor de este volumen.

Sánchez Samper desmenuza la saga y a su demiurgo en un ameno recorrido que integra una biografía y un retrato a vuelapluma de Ussía, sus amistades, su labor periodística, las mencionadas huellas en su obra de las letras bajoandaluzas, de Muñoz Rojas y Manuel Halcón a Antonio Burgos, y de su anglofilia, en particular de la obra de Wodehouse. También varios apéndices, desde mapas de la comarca y de las tierras del marqués, láminas en color de Mingote y Barca y árboles genealógicos de los Sotoancho a un listado de erratas de la saga, en el que descubrimos que Ussía no es el más meticuloso de los novelistas, aunque hasta en esto se revela divertido.Libérrimo e incómodo, recuerda Sánchez samper que «Ussía no respeta nada. A él la gente que le denigra le tiene encasillado. Pero tuvo que salir de COPE porque hizo unos versos contra el entonces obispo Setién. Su humor, destructivo, es contra todos los estamentos: fíjate como sale parada en su obra la institución del matrimonio». Y la saga sirve de crónica contemporánea de España. Eso sí, con humor: «Ussía dice que los Reyes están enfadados con los Sotoancho por una anécdota maravillosa: por el salón de la casa de los marqueses pasa la linde de Sevilla y Cádiz; la madre dice que los Reyes no los invitan porque ellos tienen dos provincias y los Reyes, aunque estén en la Zarzuela, sólo una... Salen los chaquetones de Garzón, la boda de Urdangarín, y hay puyas a la Princesa Letizia: Ussía tuvo muchas discrepancias por ese tipo de matrimonio, aunque luego lo pasó por alto...».

Un libro sobre Don Juan

Sólo hay un tema tabú: Don Juan. Y en éste se centra el nuevo libro de Sánchez Samper: una biografía de Ussía centrada en su vinculación al padre del Rey. «Me interesa mucho el tiempo que él iba a ver a Don Juan en el exilio en Estoril, la época en que Don Juan volvió a España, que vivió en La Moraleja, y sobre todo, la fase última, la enfermedad y su muerte. Quiero que sea el retrato de una época a través de la relación de Ussía con una de las personas más importantes en la historia del siglo XX español». Trasunto parcial de Ussía, asegura el autor que el columnista de «LA RAZÓN» no se ve reflejado en Sotoancho: «Él lo niega, dice que tiene un componente suyo, pero hay más. Por ejemplo, del propio Javier Barcáiztegui, Barca; también habla de algún Osborne. Según él es una amalgama de varias personas. En el fondo, evidentemente, el 90 por ciento de los rasgos son los suyos». Algo que nos habla de su capacidad autocrítica: «Las características de Sotoancho hacen gala de eso, sabe reírse de uno mismo para poder hacerlo de todos los demás». Y de paso, ha reivindicado un estilo de vida, una estética: «Sotoancho representa el "charm", el gusto por el buen vestir, que es una pena que se pierda.


La conexión cántabra
«Tengo una admiración por Ussía que viene de hace tiempo. Empecé a oírle cuando estaba en A3, donde hacía unos versos satíricos de actualidad, y luego le he ido siguiendo: me ha interesado tanto su vertiente periodística como la narrativa», explica el autor. «Nos conocimos, porque los dos veraneamos en Cantabria desde hace tiempo, él en Ruiloba y yo en Santander, y se fue dando forma al libro», sigue Sánchez Samper. Con algunos capítulos, se lo presentó a Ussía, este se entusiasmó con la idea y el proyecto acabó en Planeta, editorial que ahora lo publica.