El Congreso rechaza el vídeo antifranquista de los actores

PSOE, PP, CiU y PNV niegan el permiso para su proyección

La Bardem,  en una escena del documental de Azucena Hernández
La Bardem, en una escena del documental de Azucena Hernández

No es frecuente que PSOE y PP coincidan en algo, mucho menos en lo que tiene que ver con la Memoria Histórica o las víctimas del franquismo. Ayer lo hicieron para disgusto de IU-ICV y sobre todo de la Plataforma contra la Impunidad. La Mesa de la Cámara, donde están representados además de socialistasy populares el PNV y CiU, no tuvo duda en denegar una solicitud de IU-ICV para que la mencionada plataforma, que integra a actores, músicos, cineastas, escritores y familiares de víctimas, proyectara un vídeo sobre la dictadura en la sede parlamentaria. La decisión se adoptó por asentimiento y sin debate previo tras invocar precedentes similares. Cuando el Reglamento de la Cámara Baja no se ocupa de algo se aplican a rajatabla los llamados «usos y costumbres parlamentarios», y éstos ya habían desestimado antaño la proyección de «Los girasoles ciegos» de Cuerda y de unos cortos sobre la vida de Manuel Fraga y Carrillo.El acto, que iba a contar la asistencia de decenas de artistas, pretendía, según IU, una reflexión sobre la traida y llevada Memoria Histórica. La decisión del máximo órgano del gobierno del Parlamento no sentó bien ni a los organizadores ni a sus patrocionadores de la izquierda parlamentaria. Los segundos achacaron el «no» a una decisión estrictamente política e «impropia de un Parlamento democráctico» Y los primeros anunciaron una queja formal ante el presidente de la Cámara, José Bono, al que recuerdan que el 1 de abril de 2009 sí se visionaron en dependencias del Congreso unos vídeos bajo el título «Imágenes para el olvido». Arguyen también que la negativa de la Cámara Baja contradice la resolución votada por unanimidad en el Congreso en noviembre de 2002, un texto con el que las instituciones se comprometieron, además de al reconocimiento moral de quienes padecieron la guerra civil, a amparar cualquier iniciativa promovida por las familias de las víctimas del franquismo. La polémica seguirá, seguro.