Las redes sociales escenario de las primeras estafas a menores

Las bandas organizadas utilizan Facebook y Tuenti para buscar posibles víctimas para los ciberdelitos.

Imagen de archivo
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El «boom» de las redes sociales ha multiplicado exponencialmente los riesgos a los que están expuestos los usuarios menores de edad. Durante la II Jornada Danba «Menores en redes sociales», celebrada ayer en Madrid, quedó de manifiesto la necesidad de la implicación de todos los sectores de la sociedad para educar a los niños en un uso responsable de las nuevas tecnologías, sobre todo de las redes sociales, que han experimentado un crecimiento brutal en el último año.

En este sentido, Arturo Canalda, defensor del Menor de la Comunidad de Madrid destacó que «los grupos organizados utilizan cada vez más las redes sociales para captar a sus víctimas. De hecho, por primera vez, se han comenzado a detectar estafas a menores de edad». Canalda explicó que los delitos más frecuentes asociados a las redes sociales son el acoso escolar a alumnos y profesores; la vulneración del derecho a la intimidad y la propia imagen, al publicar información y fotos de menores sin su consentimiento; y en menor medida pero de mayor gravedad, la pornografía infantil y delitos relacionados con los abusos sexuales.

En opinión de Canalda, el reto es controlar los teléfonos móviles. «Los jóvenes lo llevan en el bolsillo y es imposible conocer el uso que hacen de ellos. Cuanta mayor tecnología, mayor riesgo».

Por su parte, José Carlos Pavía, socio fundador de Danba –empresa que comercializa un sistema de control parental–, alertó de la necesidad de que los padres se impliquen en la educación de sus hijos antes de que comiencen a utilizar las redes sociales, ya que, indicó, en los últimos 12 meses los jóvenes ha aumentado en un 70 por ciento el tiempo que destinan al uso de herramientas como Tuenti o Facebook. «De las casi dos horas que pasan navegando en la red, emplean 90 minutos en redes sociales, frente a los 53 minutos de 2009. El nivel de penetración entre los adolescentes es del 98 por ciento y en muchas ocasiones no son conscientes de las consecuencias que tiene compartir determinadas informaciones».


«Si no lo usas, no eres nadie»
La velocidad con la que se han propagado estas herramientas han provocado cierta dependencia entre los adolescentes, hasta el punto de que está instalada la idea de que «si no estás en ellas no eres nadie», explicó Adolfo Sánchez Burón, vicerrector de la Universidad Camilo José Cela. «El 80 por ciento de los niños de 12 años ya las utiliza y no son conscientes de los riesgos que corren al compartir información privada de forma pública. De hecho, todos quieren tener el mayor número de contactos posibles en la red y para ello aceptan la amistad virtual de gente que no conocen», añadió. Por ello, recomendó a los padres educar en valores a sus hijos igual que en la vida privada: responsabilidad, prudencia, no contactar con extraños... Así, el 8 por ciento de los menores se han citado con algún «contacto» desconocido a través de una red social y seis de cada diez volverían a hacerlo.

Por ello, el jefe de la Brigada de Investigación Tecnológica de la Policía, Fernando Fernández Lázaro, propuso a los padres que «creen un perfil propio en las redes sociales para conocer cómo funcionan las redes, y qué se puede descargar». Asimismo, insistió en que la concienciación sobre la seguridad para controlar los datos que comparten los menores debe iniciarse en el propio colegio, donde ahora se limitan únicamente a iniciarles en el uso de las nuevas tecnologías».


El 97% navega sin el control de los padres
Según datos del Ministerio de Industria, el 97% de los menores navega sin el control de sus padres y son precisamente éstos quienes en un 30% se quejan frecuentemente del tiempo que sus hijos pasan en las redes sociales. Un 35% de los adolescentes aseguran perder «a veces» la noción del tiempo cuando se conectan a internet frente al 20% que lo hace «muy a menudo» o «siempre». En cuanto a las razones de uso, el 80% lo hace «para mantener el contacto con amigos», un 40% «para saber de gente con la que no se tiene relación habitual» y el 20% para conocer gente o ligar.