Atlético de Madrid

En memoria de Jarque

El Espanyol derrota al Atlético en la final del Carranza y se lo dedica a su capitán fallecido en el aniversario de su muerte. Decidieron los penaltis

Callejón celebra el gol del Espanyol ante una pancarta de recuerdo a Dani Jarque
Callejón celebra el gol del Espanyol ante una pancarta de recuerdo a Dani Jarque

«Ya preparados para la final con el Espanyol. Pero lo mas importante: un recuerdo especial en memoria de Jarque». Lo decía el «Kun» en twitter antes del partido. Uno más para el Atlético en el que sólo se jugaba el orgullo de ganar el Carranza. El Espanyol se jugaba la memoria, el recuerdo de su capitán fallecido hace un año. Por la mañana, el club abrió la puerta «21» de su estadio, su número, para el homenaje de los aficionados. Iván de la Peña, Baena y Víctor Ruiz depositaron un ramo de flores. Por la noche, se guardó un minuto de silencio antes de la final. Después, Callejón celebró su gol con los brazos al cielo delante de la pancarta que decía: «Eterno, Jarque».
Aquel era el tanto del empate. Porque el Atlético se había dado prisa en marcar. A la primera, en un córner, Reyes puso la pelota en la cabeza de Diego Costa. Cristian Álvarez, el portero españolista, no midió bien en la salida y el brasileño no tuvo ningún problema para marcar el primero.
Era una falsa advertencia de lo que iba a ser el encuentro. Un torneo de verano es una excusa para ver futbolistas nuevos y divertirse. Pero sólo cumplieron la primera parte los dos equipos. Con varios jugadores del filial el Espanyol, que no deja de confiar en la cantera. Con Filipe Luis el Atlético, que necesita confiar en la pierna de su fichaje para el lateral izquierdo, rota hace menos de un año.
Se empeñaron los dos equipos en jugárselo a los chinos. O a los penaltis, que da lo mismo. Y llegaron hasta la tanda de los once metros. Allí, Casilla, el portero españolista que había sustituido al lesionado Cristian, se hizo enorme para los jugadores rojiblancos. Falló Filipe Luis en un lanzamiento que más parecía una cesión. Igualó el error de Molina. Y se equivocó Reyes en el último para que Jarque tuviera el homenaje que se merecía. El Carranza sirve para recordarlo.