Robert Wilson: «En España se ve la corrupción como normal»

El autor británico de novela negra cierra su tetralogía

Robert Wilson: «En España se ve la corrupción como normal»
Robert Wilson: «En España se ve la corrupción como normal»

No es un escritor de novela negra al uso. Entre la proliferación de autores traducidos ahora al español gracias al éxito comercial de las tramas policiacas, Robert Wilson destaca por desmontar muchos de los tópicos que amenazan con convertir el género en la misma historia contada una y otra vez. «La ignorancia de la sangre», que publica ahora en español RBA, cierra su tetralogía ambientada en Sevilla y se despide del inspector Javier Falcón.

-Al echar la vista atrás tras cerrar esta serie, ¿qué cree que significa dentro de un género tan abultado últimamente?
-Varias cosas. Los cuatro libros se unen por la apariencia de realidad, para mí, lo más importante de la novela criminal. Esto significa bucear debajo de la superficie perfecta de las cosas. Además, resulta inusual el cambio que sufre el detective. Se convierte en una mejor persona que, por lo tanto, percibe también mejor el mundo que le rodea. Al escribir, siempre buscas hacer algo diferente, porque todo gira alrededor de un crimen y puede acabar pareciéndose demasiado. Así, toda mi motivación fue desarrollar el personaje de Javier Falcón. Cuando comenzaba a escribir no sabía cómo se iba a desarrollar la trama, pero sí qué le iba a ocurrir a él.

-Sevilla es la otra gran protagonista de esta tetralogía. ¿Por qué esta ciudad?
-Tiene una imagen muy potente en España y es una de sus ciudades más bonitas. Como extranjero, no entiendes cómo en una ciudad así pueden ocurrir cosas malas. Pero sí, sobre todo cuando sales del centro turístico. Para mí, la localización de una novela es donde empieza todo. Estuve en Sevilla hace años, mucho antes de que fuera escritor, y sabía que tenía lo que necesitaba. Así que me empapé de todo aquello: estuve en la Semana Santa, en la Feria de abril, aprendí a bailar sevillanas y comí chocolate con churros. Tenía que vivirlo. Además, en España, se resuelven muchas cosas hablando. Es como una terapia. Esto convierte al inspector en una persona más compleja capaz, además, de enamorarse.

-Las relaciones con la mafia juegan un papel fundamental en «La ignorancia de la sangre». Expertos en la materia aseguran que España es un paraíso para estos grupos criminales. ¿Lo cree usted?
-Sí, principalmente por la facilidad para blanquear dinero. Y esto no sólo tiene que ver con que la economía haya estado basada en la construcción, un sector en el que el blanqueo es más sencillo. La actitud en España ante el dinero negro es más determinante. La corrupción es vista como algo normal. Esto dificulta la labor de las fuerzas especiales.

-Mafia rusa, terroristas islámicos, la Policía, los jueces. La documentación para escribir una novela así no debe de ser fácil.
-Principalmente, todo lo que se refiere a la mafia rusa. No los conozco porque son gente peligrosa y tampoco te van a contar nada. Necesitas desarrollar una ficción a partir de pequeños elementos. Por ello, resulta básica la suspensión de la incredulidad, es decir, que el lector deje de lado su sentido crítico para aceptar elementos de ficción como ciertos. Esta complicidad con el público resulta esencial en la novela negra.