El nuevo retoque de Belén Esteban por Miguel Temprano

El nuevo retoque de Belén Esteban; por Miguel Temprano
El nuevo retoque de Belén Esteban; por Miguel Temprano

Quién me iba a decir que las dos princesas de esta nuestra España se iban a operar y retocar durante el mismo mes. De la Princesa de Asturias no voy a hablar, sino de la que vi nacer en el papel «couché» cuando la cortejaba mi amigo Oscar Lozano. La noticia la dio Lydia Lozano en «Tómbola». Días más tarde, agobiados, me citaron en casa de Miguel «el montañés». Había que rentabilizar el romance al más puro estilo Lecquio. Nosotros ofreceríamos el primer robado, la confirmación de la relación (portada de «Sorpresa»), la primera escapada («Lecturas») y un posado en el que ambos hablarían en dos entrevistas por separado.
Aquí es donde empieza el trabajo de investigación que dará respuesta a la pregunta que media España se hace y que media profesión silencia: «¿Qué le ha pasado a Belén Esteban?» «¿Has visto las bolsas que tiene», «Está demacrada». Dejen que les cuente.

Cuando hicimos la entrevista para «Lecturas», Belén tenía una carita dulce, una mirada inocente y fresca. La portada está ahí. La pueden ver. Entonces, ¿qué pasó en menos de un año? Las noches sin dormir, las malas compañías y los peores hábitos hacen que la Belén que huyó de Ambiciones desaparezca. Achaca su nariz deformada a sus problemas con el azúcar. Sin embargo, la Asociación de Enfermos Diabéticos de Madrid y la doctora María Victoria Velasco emiten un comunicado en el que confirman que la enfermedad no influye en la erosión del tabique nasal.

A pesar de sus esfuerzos, no encuentra la felicidad en Fran. Su trabajo en «Sálvame» y la sobre exposición en los medios hacen que su vida matrimonial fracase. Belén, asustada, opta por desaparecer temporalmente de la televisión y, al final, desemboca en una rinoplastia de combate y en una reaparición forzada. La gente ya no ve en ella a una madre coraje, sino a una chica de barrio, enferma, desorientada y confundida que no sabe retomar las riendas de su vida. Estos días convalece de su enésima intervención quirúrgica. ¿Y ahora qué? Su programa sin ella hace la misma o mejor audiencia. Belén, puede que no vuelvas nunca más a ser la princesa del pueblo.
 

Así se perpetró
Revista: «Lecturas» .
Al descubierto: tras huir de Ambiciones, Belén Esteban comieza con Oscar Lozano una carrera de exclusivas.
Quién se lo lleva: ella, que gana con las revistas un buen dinero, así como con sus colaboraciones en la televisión.
El desenlace: parece que los malos hábitos son los responsables de su deterioro físico, que la lleva a continuas intervenciones.