América deja su marca en la escena

Coinciden en varias salas de Madrid obras independientes de Colombia, Chile, Argentina y México 

«Forjados al frío»
«Forjados al frío»

Cercanas en la lengua y la cultura, lejanas en la separación que nos impone un oceáno, España y las naciones latinoamericanas se deben mucho mutuamente en sus aportaciones teatrales al otro. En Madrid, las nuevas tendencias y las voces emergentes no siempre tienen el sitio que merecen, la atención que sí que les prestan citas como el Festival de Cádiz o labores de fondo como la del Celcit, institución argentina de referencia con sede española en Almagro. Pero esta semana estamos ante una feliz excepción, y en la cartelera de la capital se dan la mano un puñado de propuestas innovadoras con sello colombiano, mexicano, argentino y chileno.

«Cautiverio felis». El Teatro Pradillo dedica todo un ciclo, «La Americana», a propuestas del continente hermano. «Cautiverio felis», de la compañía chilena Teatro Banda, relata un episodio real, la captura del capitán español Francisco Núñez de Pineda en 1629 por parte de los indios mapuches y los ocho años que pasó entre ellos, en los que vio que no eran el pueblo bárbaro que pensaba, y de los que dio cuenta después en un libro que envió al rey Carlos II. «Es una especie de juglaría, somos actores-músicos que contamos historias», explica sobre el montaje su director, Francisco Sánchez. Cuenta el responsable de esta compañía con sede en Santiago pero que actúa en otras ciudades chilenas que lo suyo, una compañía dedicada a la historia de su país, es una excepción, y que hay en el Chile actual «muchos trabajos teatrales que retratan la sociedad de hoy, las cosas que está viendo la gente y lo que la rodea, la sociedad de consumo, el deterioro del núcleo familiar o la vida en las grandes ciudades». La compañía, que trabaja ahora en una versión de «La araucana», tiene otro montaje estos días en Pradillo: «Buscando a Kay Kay y Xeng Xeng Vilu», adaptación para títeres de un mito indígena contado también al estilo juglaresco (mañana y el domingo, 17:00 y 12:30 h, respectivamente).
Teatro Pradillo. Madrid. Hasta el domingo 24. Viernes a domingo, 20:30 h. 12 euros.


«El trompo metálico». Dentro del mismo ciclo del Teatro Pradillo llega esta semana una propuesta argentina a cargo de la compañía El Trompo, escrita y dirigida por Heidi Steinhardt, joven autora de textos como «El sepelio» y «Despuésdel borde». Formada en 2006, la compañía ha paseado esta historia de una niña sojuzgada por sus estirados padres, una pareja venida a menos que trata de convertirla en una joven ejemplar.
Teatro Pradillo. Del 28 al 31 de octubre. Jueves a domingo, 20:30 h. 12 euros.

«Cronopios rotos».
Aunque este montaje, sobre dos textos de Julio Cortázar, lleva la firma de Sanchis Sinisterra, la producción corre a cargo de una «joint venture» entre una compañía española y otra colombiana, y cuenta con actores españoles, argentinos y mexicanos. Cuenta Amaranta Osorio, productora mexicano-colombiana, que lleva diez años viviendo en España, que esta iniciativa surgió de otra previa sobre otro relato de Cortázar en Casa de América. La cosa funcionó y se animaron a repetir con Sanchis Sinisterra, gracias en parte a la ayuda del programa Iberescena. «El teatro que se hace en Latinoamérica es muy arriesgado. Allí se sigue experimentando. Como no hay medios, a menudo la creación es más difícil que en Europa, y los montajes surgen de la simplicidad», explica la productora, que conoce bien el teatro que se desarrolla en ambas orillas del Atlántico. En «Cronopios rotos» se unen «Torito» y «Graffiti», sendos cuentos de Cortázar sobre un boxeador y una activista política, «dos historias que hablan del fracaso, con personajes que están en las últimas, que según la visión general han fracasado en sus vidas pero que siguen soñando».
T. Galileo. Madrid. Hasta el 24. Viernes y sábado, 20:30 h. Domingo, 19:00 h. 18 euros.

«Forjados al frío». Un ciclo propio tiene Lagrada, espacio que cumple diez años y que viaja por segunda vez al teatro azteca con México a Escena, programa por el que este año pasan nombres como David Olguín, Edgar Chías y Jacques Bonnavent. También Gibrán Portela, cuyo «Forjados al frío» llega esta semana: este drama estrenado en 2008 es la historia de un triángulo amoroso entre dos hombres y una mujer, una relación de amistad y celos en las heladas tierras de Alaska.
Teatro Lagrada. Madrid. Del 28 de octubre al 14 de noviembre. Jueves a sábado. 12 euros.

 


«Laboratorio»
En cualquier conversación con directores o actores iberoamericanos surge en seguida un nombre: Celcit. El Centro Latinoamericano de Creación e Investigación Teatral, dedicado a la promoción del teatro iberoamericano desde hace 35 años, tiene tres sedes, en Buenos Aires, en Caracas y en la localidad manchega de Almagro, donde mantiene un «laboratorio» teatral, La Veleta, y un Festival de Teatro Iberoamericano Contemporáneo. «La escena iberoamericana ha evolucionado mucho en los últimos años, es un teatro que tiene una gran profundidad, mensaje y vitalidad», cuenta la coordinadora general del Celcit, Elena Schaposnik, que achaca la coincidencia de títulos americanos en Madrid esta semana a la cercanía del Festival de Cádiz, por donde han pasado algunos de ellos y en el que participa también el Celcit. «Le proponemos al Festival de Otoño, ahora llamado de Primavera, traer montajes, pero es muy difícil entrar en Madrid con fuerza», lamenta Schaposnik.