Médicos y farmacias preparan una protesta sanitaria histórica

Los boticarios prevén empapelar sus locales de carteles críticos con el Ejecutivo de cara a la protesta del día 26. 

Médicos y farmacias preparan una protesta sanitaria histórica
Médicos y farmacias preparan una protesta sanitaria histórica

MADRID-Los médicos y los farmacéuticos han decidido decir «basta». El «tijeretazo» social del Gobierno ha sido la gota que ha colmado el vaso de su paciencia y están dispuestos a protagonizar una sonada protesta que tendrá algo de histórica en la Sanidad española: ambos colectivos profesionales no habían ido nunca juntos de la mano durante los últimos 15 años en una acción conjunta contra un Gobierno o contra un Ministerio. La cita será en Madrid y, finalmente, se concretará el próximo sábado, día 26 de este mes, en una concentración que aspira a ser multitudinaria, frente al departamento que dirige Trinidad Jiménez, en el madrileño Paseo del Prado. Aunque la lista de convocantes y participantes sigue abierta, estarán en la misma, con total seguridad, la mayoritaria Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) y sus organizaciones autonómicas, estudiantes, varias sociedades científicas y las entidades colegiales. Desde el lado de los farmacéuticos, parece seguro que también acudirán los licenciados con farmacia de, al menos, las comunidades de Madrid y Valencia, a expensas de que las asambleas generales de sus respectivos colegios ratifiquen el firme ánimo de sus dirigentes de participar en la protesta. Los boticarios, además, tienen previsto realizar acciones paralelas desde el próximo jueves, día 24, y empapelarán sus establecimientos para informar a los pacientes de las causas de su enfado y de las consecuencias que están empezando a tener las medidas aprobadas por el Ejecutivo, con la colaboración del Ministerio de Sanidad y Política Social, que al final ha sido el que ha diseñado los remaches del «tijeretazo» en el sector sanitario.La ira de los colectivos de la sanidad se ha desencadenado finalmente como consecuencia de un decreto que les convierte en los principales paganos de la contención del gasto que propugna el Ejecutivo. Mordisco a las nóminasLos médicos, como el resto de los profesionales sanitarios que trabajan en hospitales y centros de salud públicos, verán mermado su sueldo un 7 por ciento, mientras que las enfermeras, que no han confirmado aún su participación en la protesta, lo verán reducido en un 5,5 por ciento. El problema de este mordisco a sus nóminas es que disparará aún más la brecha salarial que les separa de sus colegas del resto de los países de la UE, con lo que se abre de nuevo la puerta a una salida masiva de batas blancas españolas a otros estados en busca del salario que aquí se les niega. En el caso de los farmacéuticos, el malestar se arrastra de largo, aunque el descuento del 7,5 por ciento que les aplicará Sanidad por los medicamentos dispensados constituye la puntilla. Esta medida, añadida a otras como el efecto progresivo que están teniendo los precios de referencia de las medicinas, pueden provocar hasta 1.000 despidos sólo en Madrid, comunidad en la que ya están en venta 400 boticas.