Anaya un accidentado embarazo

La actriz, que aspira al Goya por «La piel que habito», estrena lo francesa «Cuenta atrás»

El menudo cuerpo de Elena Anaya no puede soportar más maltrato en pantalla, tanto físico como psíquico. En «La piel que habito» como cobaya humana del cirujano Banderas y ahora en su experiencia francesa en «Cuenta atrás», donde sufre un secuestro en avanzado estado de gestación. Su personaje es una heroína por accidente al verse envuelta con su marido en acciones mafiosas de alto nivel sin comerlo ni beberlo: «Lo más atractivo de la historia es cómo gente que conocemos todos se ve envuelta en una situación tan terrible y extrema. Un enfermero que no ha visto una pistola en su vida y que tiene que empezar a disparar balas a todo lo que se cruza; o esa mujer embarazada que acaban de advertirle que tiene que guardar reposo y debe evitar que la lancen por la ventana», nos cuenta la actriz.

Barriga de gomaespuma
Anaya no se separó de su barriga de gomaespuma durante todo el rodaje, lo que causó que muchos de los figurantes franceses, que no la conocían, le cedieran el asiento o se preocuparan de su estado. La intérprete es consciente de que su personaje acapara la empatía del público, hasta el punto de que su relevancia es mucho mayor que las secuencias que protagoniza: «Cuando tienes pocos minutos en pantalla para contar tanto, te sientes con pocas balas en la recámara y las debes aprovechar», apunta la actriz que, en esta ocasión, comparte pantalla con Gilles Lellouche («Pequeñas mentiras sin importancia») y Roschdy Zem («Days of Glory»).
Aunque el estreno en España le preocupa su cabeza también está en la noche de los Goya no en vano ha tenido un par de semanas de premios, fiestas y celebraciones previas: «Me gusta mucho esta familia del cine, en ella hay gente a la que quiero mucho y estas fiestas a las que asistimos sirven para que nos reencontremos. Tengo muy buenas sensaciones, para mí, que la película haya tenido 16 nominaciones es un premio». La actriz tiene muchas papeletas para hacerse con el Goya en la categoría de protagonista femenina por el filme de Almodóvar, parece que la película cuenta con menos posibilidades de hacerse con los grandes de la noche, ante la favorita: «No habrá paz para los malvados». Una posibilidad que no le inquieta demasiado: «Si arrasan me voy a alegrar mucho por ellos, porque es una gran cinta».
Hasta la hora de la entrega se entretendrá en la lectura de los muchos guiones que le han llegado después de la gira internacional posterior para promocionar el filme de Almodóvar: «Aun así tengo los pies en el suelo y voy a tomármelo con mucha tranquilidad».


El detalle
A LA FRANCESA

La segunda experiencia gala de Anaya fue muy positiva: «He aprendido mucho de ellos. Tenía cierto temor al principio, pero luego la gente fue generosa, profesional, y quizá siente mal aquí lo que voy a decir, pero creo que había menos jerarquías. Lo que nos hacía sentir a todos parte de la película».