Pérdidas arqueológicas de un valor incalculable

Nuevas piezas arqueológicas, algunas de gran valor histórico, siguen desaparecidas tras los saqueos y actos de vandalismo que se produjeron durante los primeros días de las revueltas en El Cairo. El hallazgo del robo lo realizó el afamado egiptólogo y ministro de Antigüedades egipcio, Zahi Hawas, tras realizar el último inventario de antigüedades saqueadas en el Museo de El Cairo.

Soldados vigilando el Museo Egipcio
Soldados vigilando el Museo Egipcio

En total, 18 artefactos, entre ellos una estatua en piedra caliza del faraón Akenaton y dos doradas del rey adolescente Tutankamon, fueron sustraidas la noche del 28 de enero por bandas de pillaje, mientras los manifestantes anti régimen se enfrentaban con la Policía e incendiaban la sede vecina del gobernante Partido Nacional Democrático de Mubarak.

Varios saqueadores treparon a la cúpula roja del museo por una escalera de incendios y penetraron descolgándose por cuerdas y atravesando un panel de vidrio. En aquellos actos vandálicos, además, unos 70 objetos, la mayoría piezas pequeñas, fueron dañados, pero hasta el anuncio de ayer se desconocía que los saqueadores se hubieran llevado del museo estatuas faraónicas.

El director del museo, Tarek el-Awady, lamentó, especialmente, el hurto de la estatua de Akenatón, el décimo faraón de la dinastía XVIII, conocido como el rey hereje por haber tratado de introducir el monoteísmo en el antiguo Egipto. «Es la pieza más importante desde el punto de vista artístico. La posición del rey es única y es una bella pieza de arte», declaró entristecido el jefe del museo. Afortunadamente, ninguno de los artefactos robados pertenece a la sala enrejada que contiene la máscara funeraria de Tutankamón y otras piezas notables de su tumba en el Valle de los Reyes, una de principales atracciones del museo.

En declaraciones a LA RAZÓN, una arqueóloga egipcia del Museo de El Cairo criticó a Hawas por haber ocultado la desaparición de piezas arqueológicas «de importantísimo valor» durante estas dos semanas, y haber hecho el anuncio, ahora, «tras la caída de Mubarak». «El doctor Hawas es un pilar del régimen y actuó con negligencia al no informar sobre ningún robo en el museo», denunció la experta, que precisó que «aunque no se podría haber evitado se podrían haber tomando medidas inmediatas para investigar las desapariciones». Las autoridades de antigüedades informaron también de la entrada de ladrones en la necrópolis de Dahshur, al sur, el 11 de febrero, pero todavía no saben qué falta.


Un saqueo muy selectivo
- Una estatua de madera dorada de Tutankamón, sujetado por una diosa.
- Otra también dorada, que representa a Tutankamón utilizando un arpón.
- La estatua en piedra caliza del faraón Akenatón, la pieza más valiosa.
- Una estatua de la reina Nefertiti, esposa de Akenatón.
- El torso y los brazos de la estatua de Akenatón, sujetando una mesa oferente.
- La cabeza de arenisca de una princesa encontrada en Amarna.
- La estatuilla de un escriba de Amarna, un escarabajo y figuras funerarias del noble Yuya.