La salud del Rey «impresionante»

La operación realizada a Don Juan Carlos para extirparle un tumor en el pulmón se ha desarrollado de forma satisfactoria, y el Monarca sólo tendrá que pasar por una recuperación intrahospitalaria de unos cuatro días. Podrá recuperar la actividad no física en 15 días.

Hospital Clinic
Hospital Clinic

Su Majestad el Rey ingresaba ayer a las siete y media de la mañana en el Hospital Clínico de Barcelona, después de pasar la noche en la Clínicoa Planas, también de la Ciudad Condal. Un nódulo de 19 por 12 milímetros en el lóbulo superior de su pulmón derecho obligaba al Monarca a pasar por el quirófano, en el que entraba a las nueve y cuarto de la mañana y del que salía dos horas y media después, tras ser intervenido con éxito.

 

Durante los análisis que se le practicaron los días 26 y 27 de abril en la Clínicoa Planas, de los que la Casa del Rey dijo que habían sido «plenamente satisfactorios», se decidió analizar posibles cambios morfológicos de una calcificación en el pulmón que ya había sido localizada en una revisión médica en 2007. Con ese propósito se le realizó al día siguiente un PET-TAC que detectó que «el tamaño del nódulo había pasado de dos milímetros a 17 en un año», explicó el responsable de la operación y jefe de Cirugía Torácica del Clínico, Laureano Molins. La prueba también permitió constatar «una captación de glucosa, lo que implica un crecimiento de la calcificación». Estos resultados llevaron al jefe de los Servicios Médicos de la Casa Real, Avelino Barros, y al jefe de Medicina Interna de la Clínicoa Planas, Ruperto Oliveró, a determinar que había que extirparlo. Además, los médicos instaron al Rey a dejar de fumar definitivamente.

 

La operación, bajo anestesia general, consistió en una toracotomía, una incisión a través del torax que permitió al equipo médico llegar hasta el tumor, concretamente a la parte (lóbulo) superior derecha de la periferia del pulmón que está en contacto con la pleura. La resección del nódulo se realizó en cuña para poder extirpar una zona amplia de tejido. In situ, los doctores Elías Campo y Ramírez procedieron a analizar la composición patológica del tumor y constataron que no había presencia de células cancerosas.

 

Tras dos horas y media de cirugía, el Monarca, en palabras de Molins, se encontraba «muy bien». «Incluso me ha prevenido de lo que me iba a encontrar», explicó el médico, refiriéndose a la marabunta de periodistas que esperaban conocer el estado del Rey.

 

Se prevé que su Majestad permanezca ingresado entre tres o cuatro días. Durante 24 horas estará sometido a un drenaje linfático, pero respira por sí mismo y los médicos apuntan a que hoy podrá sentarse y moverse con agilidad.

 

El tejido extirpado fue enviado al laboratorio microbiológico para analizarlo con más precisión.

 

La Reina, que quiso agradecer el interés de la sociedad por la operación y el trato del Clínicoo, dijo que Don Juan Carlos «tiene una salud impresionante» y «no ha perdido el humor», ni siquiera cuando le plantearon la intervención. Ahora, «estoy feliz porque ya ha pasado todo», añadió una Doña Sofía que no dudó en fotografiarse con los periodistas «muy emocionada por la cercanía de todo el mundo». Pasadas las 20:30, la Reina, acompañada por la Infanta Doña Elena abandonaba el hospital. «Está muy animado», confirmaba su hija.