Cae el «Gran hermano» de la prostitución

Las nuevas tecnologías se incorporan a todos los aspectos de la vida. A los buenos y, claro está, también a los malos. Esto es lo que debieron pensar los responsables de una red que vigilaba a las mujeres a las que explotaba con un sistema de videovigilancia.

EL ORIGEN. La denuncia de una de las mujeres explotada por la red destapó la trama
EL ORIGEN. La denuncia de una de las mujeres explotada por la red destapó la trama

Ahora, que ha sido desmantelada por la Policía Nacional, se ha sabido que las controlaba a través de una gran pantalla de 60 pulgadas, dos monitores de televisión de 30 pulgadas y dos ordenadores, según ha informado el Grupo VII de la Brigada de Extranjería de la Policía Nacional.
La explotación de estas mujeres se realizaba en un total de cuatro pisos de la capital ubicados en los distritos de Centro y Chamberí y los máximos responsables controlaban lo que sucedía a través de imágenes y cintas que se revisaban en los pisos. Los presuntos proxenetas tenían su centro de control en un piso del distrito de Arganzuela, en la calle Embajadores, 93. Precisamente en este piso es en donde se ha realizado la detención de los cabecillas y las telefonistas de la organización. Dentro del piso, las telefonistas, que se dedicaban a poner en contacto a los clientes con las prostitutas, tenían unos pizarrones en los que estaban apuntados los nombres y los números de teléfono de las prostitutas y el piso en el que estaban viviendo, según Ep. La operación ha supuesto la detención de 28 personas, 11 de ellas pertenecientes a la organización, y el resto, por encontrarse en situación irregular. Sólo ocho de estas personas han pasado a disposición judicial. A los detenidos se les acusa de un delito de prostitución, otro contra la salud pública, organización ilícita y situación irregular. La investigación comenzó a raíz de la denuncia de una de las extrabajadoras, que dio cuenta en los Juzgados de lo que estaba sucediendo y sin la cual «habría sido difícil iniciar la investigación». La operación ya está cerrada por lo que no se esperan más detenciones por parte de la Policía Nacional. Entre las mujeres que estaban siendo explotadas había un total de 38. Había una española así como varias que tenían la nacionalidad española y otras brasileñas y uruguayas. Dormían en habitaciones con seis literas en las que apenas había espacio para desplazarse. Algunas lo hacían en los mismos pisos donde eran obligadas a ejercer la prostitución