Tradición y tecnología se unen para promocionar el turismo valenciano

MADRID- Todos los municipios de la Comunitat se dieron cita ayer en el pabellón número 5 de la Feria Internacional de Turismo (Fitur) en Madrid con el objetivo de vender sus encantos.

En más de 2.700 metros cuadrados expusieron sus lugares de interés, tradiciones y gastronomía, con el telón de la crisis económica de fondo.

Y es que la austeridad marcó, como era de esperar, la trigésimo segunda edición del evento turístico nacional por excelencia. La exhibición de los anteriores certámenes desapareció para dejar paso y apostar fuertemente por el verdadero negocio.
En esta línea, el Patronato de Turismo de la Diputación de Valencia redujo los metros de su espacio expositor, de 709 metros cuadrados a los 400, y adaptó su presupuesto económico a la situación actual. Pero no recortó en innovación. Un grupo de robots a ritmo de comparsa mora recibió a los diputados provinciales y a la consellera de Turismo, Cultura y Deporte, Lola Johnson.

En palabras del presidente de la Corporación provincial, Alfonso Rus, «no hay crisis en el turismo de Valencia». Además, citó los datos de crecimiento del sector en la Comunitat, siete puntos, y afirmó que ayudarán a todos los municipios «para que la gente conozca sus productos y su gastronomía». En su opinión, las delicias culinarias son una parte fundamental del turismo. «Si se come bien, todo lo demás viene rodado».

En esta edición, además, el Patronato Provincial de Turismo apuesta por la venta directa. Para ello, presentaron paquetes de viajes cerrados con precios muy asequibles dirigidos principalmente a fomentar el turismo nacional.

De esta manera, los expositores ofrecieron la posibilidad de realizar más de cien propuestas turísticas en familia y disfrutar del patrimonio natural y las fiestas de la provincia.

Hoy se celebrará en el pabellón cinco el día de la Comunitat Valenciana, al que asistirá el presidente de la Generalitat, Alberto Fabra.