Bono ofrece a Rubalcaba «todo» su apoyo

Si José Luis Rodríguez Zapatero pensó, tan sólo por un momento, que los barones socialistas le harían caso y dejarían de hablar de la sucesión, se equivocaba. El debate sigue más vivo que nunca y los aspirantes ganan adeptos entre sus filas con la misma rapidez que los pierden. Y es que los bandazos van y vienen a conveniencia

Rubalcaba, Barreda y Bono no eludieron el tema sucesorio en el acto celebrado ayer en Alcázar de San Juan
Rubalcaba, Barreda y Bono no eludieron el tema sucesorio en el acto celebrado ayer en Alcázar de San Juan

A saber: el pasado 23 de marzo, el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, se refería a la ministra de Defensa, Carme Chacón, como una «mujer joven, perfectamente preparada, con más futuro que pasado y grandes posibilidades en su vida». El voto de confianza a la ministra en la carrera sucesoria estaba claro. O quizá no.

Apenas cuatro días después, ayer para ser más exactos, Barreda retiraba ese incondicional apoyo para entregárselo al vicepresidente primero del Gobierno y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. Por no hablar de que, lejos de atender las peticiones de Zapatero, ya da por sentado que este último no repetirá como candidato a las elecciones de 2012. El jefe del Ejecutivo castellanomanchego presentaba su candidatura para las próximas elecciones en Alcázar de San Juan (Ciudad Real) y aprovechó para hacer campaña... por Rubalcaba.

Así, Barreda hizo suyo el dicho de «donde dije Carme, digo Alfredo» y dijo de él que es «una persona que transmite confianza». Acto seguido, el presidente de Castilla-La Mancha alabó la contribución de Rubalcaba al presente de la España constitucional, al desarrollo del Estado social, democrático, de derecho y autonómico. Y por si quedaba alguna duda de lo que intentaba expresar, añadió que «el futuro nunca se hace a partir de nada» y que el vicepresidente es «un hombre de Estado» con gran «experiencia». A buen entendedor...

Un cambio de postura evidente que, quizá, tuviese mucho que ver con José Bono, seis veces candidato por esta comunidad, y actual presidente del Congreso. Su presencia en el acto de ayer y su discurso dejaban entrever la influencia que Bono sigue teniendo en esta comunidad y sus alabanzas a Rubalcaba tampoco cayeron en saco roto. Tras hacer caso omiso también a Zapatero sobre la cautela en el tema de la sucesión, el presidente de la Cámara Baja prometió que los socialistas tendrán en 2012 un candidato que pondrá a Mariano Rajoy «en el lugar chico que se merece». Candidato que bien podría ser Rubalcaba, del que Bono recordó su pasado como diputado por Toledo. Asimismo, le garantizó que siempre que lo necesite tendrá su respaldo y el de Castilla-La Mancha.

Así las cosas, más que la candidatura de Barreda, el tema del día fue, una vez más, el debate sucesorio en el PSOE, donde Rubalcaba vuelve a sacar ventaja a Chacón.

Eso sí, una vez cerrado el turno de alabanzas entre unos y otros –Rubalcaba también otorgó a sus compañeros una buena ristra de elogios– los discursos se centraron en atacar al PP, a su candidata en esta región, María Dolores de Cospedal, y por ende a Rajoy. Críticas a las que se sumó el secretario de Organización del PSOE, Marcelino Iglesias.