La amenaza terrorista no puede con el voto «económico»

 El paro se mantiene como la mayor preocupación

Barack Obama saluda al diputado Tom Perriello en Charlottesville, Virginia, dentro de su campaña de apoyo a los candidatos demócratas
Barack Obama saluda al diputado Tom Perriello en Charlottesville, Virginia, dentro de su campaña de apoyo a los candidatos demócratas

Miami- Hasta el viernes por la tarde, estas elecciones se veían como un referéndum sobre Barack Obama y su portavoz en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi. «El desempleo, con una tasa récord del 9,7%, la crisis de la vivienda, la ayuda a los bancos y el déficit son los asuntos de las elecciones de 2010», explica Sean Foreman, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Barry, en Florida.
Como norma general, el partido del presidente suele perder asientos en cada «midterm». Sólo Roosevelt logró nueve congresistas más y Bush obtuvo siete en 2002 debido al «efecto patriótico» que generó el 11-S. Por ello, numerosos analistas piensan que el incidente de los artefactos explosivos del viernes podría beneficiar a los demócratas. El diario «Wall Street Journal» explicaba cómo ha salido reforzada la imagen de Obama a cuatro días de las elecciones y hubo incluso quien pensaba que se trata de un montaje de la Administración. Pero, al margen de la amenaza terrorista, las encuestas siguen favoreciendo a los republicanos. La cadena Fox habla de un 50% de los estadounidenses apoyándolos, frente a un 37% que votaría a los demócratas, y hacía hincapié en las ganas de los votantes de sacar a Pelosi de la Cámara de Representantes. Según Foreman, Pelosi ha sido la verdadera impulsora de la reforma sanitaria. «Muchos están preocupados por lo que va a pasar ahora que ha sido aprobada, sus seguros van a subir y van a tener menos opciones médicas».
Para Sergio R. Bustos, editor político de «The Miami Herald», estas elecciones tienen que ver «totalmente» con la economía y los trabajos. «No es el temor a los terroristas, como en 2002 y 2004: su mayor miedo es su futuro económico, el sueño americano», explica a LA RAZÓN. Algo con lo que coincide Foreman. «No creo que [el incidente del viernes] tenga impacto en las elecciones. Es demasiado tarde».
A esto hay que sumarle la organización electoral de voto anticipado y la gran cantidad de votantes que se han movilizado. Muchos republicanos que no solían ver las «midterm» como importantes ya han acudido a las urnas motivados por el «Tea Party»
«He intentado ya ir dos veces y de la cola que había no pude votar», cuenta la «broker» Maria M. Visser. En el centro de votación anticipada de Miami Beach City Hall, una de las responsables asegura que «hay más gente en comparación con las anteriores «midterms»». Y es que, aunque los candidatos sigan en campaña, para muchos, la suerte ya está echada.