Merkel se resigna a otra derrota en el «land» más poblado

Los socialdemócratas, favoritos en Renania del Norte-Westfalia

Las elecciones anticipadas que se celebran hoy en Renania del Norte-Westfalia, el «land» más poblado de Alemania (18 millones de habitantes) y que por sí solo representa alrededor del 25% del PIB alemán, vuelven a poner en aprietos a Angela Merkel. Su derrota en 2010 inició una cadena de fracasos en elecciones regionales.

La canciller alemana ya se ha resignado a seguir en la oposición en esta región tradicionalmente socialdemócrata y trata de reducir los daños de cara a las elecciones federales de septiembre de 2013. La verdad es que su ministro de Medio Ambiente y candidato de la CDU, Norbert Rötgen, no ha ayudado mucho precisamente con sus repetidas meteduras de pata. Consciente del apoyo que la política de austeridad tiene entre los alemanes, Rötgen enfadó a sus compañeros de partido al asegurar que las elecciones en Renania del Norte-Westfalia eran un test de la política del Gobierno de Berlín, lo que obligó a la canciller a desmentir a su ministro.

Los sondeos prevén que la primera ministra regional, la socialdemócrata Hannelore Kraft, se beneficiará de su decisión de disolver el Parlamento en marzo pasado, cuando su Gobierno en minoría con Los Verdes no logró sacar adelante los presupuestos. Según las encuestas, el SPD, con un 37%, y los ecopacifistas (12%) podrán reeditar su coalición. Juntos sumarían una mayoría del 49%, trece puntos más que la unión entre los democristianos (30%) y los liberales del FDP (6%). Además, el Partido Pirata, defensor de la transparencia y la libertad de descargas en la Red, entraría en el Parlamento con el 9%.

De confirmarse en las elecciones federales de 2013 el hundimiento de los liberales y el ascenso de los Piratas, se le complicarán mucho las cosas a Merkel, que se vería obligada a pactar con el SPD para mantenerse en el poder.

El termómetro electoral de Alemania
Como estado federado más poblado, Renania del Norte-Westfalia es vista como un privilegiado termómetro electoral de Alemania. Cuando los socialdemócratas perdieron en su tradicional feudo en 2005, Gerhard Schröder se vio obligado a convocar unas elecciones anticipadas que perdió frente a Merkel. En cambio, en 2010 fue la líder democristiana quien sufrió el castigo del electorado por su timorata postura sobre la crisis griega. La CDU volvió a la oposición en Dusseldorf y el Gobierno federal perdió su mayoría en el Senado.