Datos contra la demagogia en la atención a inmigrantes

No son pocas las organizaciones profesionales o científicas del sector sanitario que se alinean con la izquierda para enlazar con un discurso algo demagógico y fácil, por ejemplo, ante la asistencia médica a los inmigrantes. Pero de vez en cuando, algunas voces autorizadas del sector se alzan, no para dar declaraciones de cara a la galería y que le dejen en buen lugar, sino para hacer análisis rigurosos y sustentados en datos. El presidente del Consejo General de Enfermería, Máximo González Jurado, presentó esta semana un informe sobre el tema que refleja que siete de cada diez españoles cree necesario que haya algún tipo de limitación, ya sea en las prestaciones o en el pago. Cuando la polémica surgió, en agosto, González Jurado ya habló claro frente a la «bienintencionada» rebeldía de algunos colectivos y recordó que no se puede utilizar la figura de la objeción de conciencia para mantener la atención a los inmigrantes irregulares. Simplemente, no es la vía. Entre tanto, Arabia Saudí aspira a «llevarse» 100.000 enfermeras españolas, solicitud a la que el presidente responde con cautela, pues el país arábigo no es ejemplo de respeto a la mujer –87 por ciento es fémina– y opta por promover formación en idiomas y que quien, por desgracia en estos tiempos, se vea obligado a emigrar lo haga con un seguro y unas aceptables condiciones de trabajo. Está claro que las soluciones obvias, mediáticas y facilonas no son las preferidas del presidente de los enfermeros y en estos momentos, ésa es la excepción y no la regla.