El «hachazo fiscal» reduce el déficit un 42% y lo deja en el 345% del PIB

Los gastos financieros suben un 9,1%, así como los gastos de personal (+2,7%), pero caen un 11% las inversiones reales.

El secretario de Estado de Hacienda y Presupuestos, Carlos Ocaña
El secretario de Estado de Hacienda y Presupuestos, Carlos Ocaña

El Gobierno está consiguiendo enderezar el rumbo maltrecho del déficit para llegar a fin de año con el objetivo del 9,3% del PIB que prometió a Bruselas, aunque el mayor esfuerzo lo están realizando los ciudadanos vía impuestos, y las empresas y el tejido productivo en general por el severo recorte de las inversiones reales ejecutado desde mayo.

El progresivo y tímido reflejo que tuvo en las estadísticas la subida del IVA en julio y agosto ha mostrado en septiembre su verdadero alcance, registrando una subida acumulada en 2010 de la recaudación por este impuesto del 180%. Pero el impacto real en los consumidores es superior, ya que, según los datos ofrecidos ayer por el Ministerio de Economía, la recaudación del Estado por IVA correspondiente a las operaciones interiores (compraventa de bienes y prestación de servicios dentro de España) registró un alza del 301,3%, desde los 6.118 millones acumulados hasta septiembre de 2009 frente a los 24.553 millones de euros actuales. Según el secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, este resultado se debe, además de la subida de tipos impositivos, a la disminución de las devoluciones en un 35,4% por los menores importes solicitados de IVA anual, los mayores ingresos por aplazamientos concedidos en periodos anteriores, así como por el aumento de las bases imponibles por la mejoría económica.

No obstante, será el mes que viene cuando se note el efecto total de la subida porque, hasta ahora, no se contabiliza el impacto del incremento fiscal en las pequeñas y medianas empresas.

Respecto al Impuesto de la Renta, el Estado, sin contar con las CC AA y corporaciones locales, recaudó un 35,4% más de enero a septiembre, debido a la eliminación de las deducciones ejecutado para 2010. Mientras, la estadística refleja el sufrimiento empresarial con una caída de la recaudación por el Impuesto de Sociedades del 21,3% hasta septiembre.

Aunque el recorte de las inversiones y la subida impositiva tiene su impacto en la cuenta de resultados de las empresas y en el consumo privado (las ventas del comercio minorista cayeron en septiembre un 2,9% y acumula tres meses de descensos), el hecho es que el Ejecutivo socialista logra rebajar las tensiones.

Así, el déficit del Estado descendió el 42,1% en los nueve primeros meses del año hasta los 36.363 millones de euros, el 3,45% del PIB. Este saldo resulta de unos pagos que se situaron en 132.498 millones de euros, un 2% menos, y de unos ingresos de 96.135 millones, un 32,7% más.

En términos de caja (ingresos y pagos que efectivamente se han realizado), el déficit del Estado ascendió a 37.939 millones de euros hasta septiembre, frente al saldo negativo de 62.800 millones registrado en el mismo periodo del año anterior.

Sobre si el déficit al cierre del año puede ser menor al que ha planteado el Gobierno, Ocaña se limitó ayer a decir que se resiste a especular con las cifras, y que se conforma con cerrar el ejercicio cumpliendo con los objetivos marcados. «Si hacemos eso como país, habremos hecho una gran cosa», subrayó, según Ep.

Por otra parte, la Seguridad Social obtuvo un superávit de 9.476,3 millones de euros en los nueve primeros meses del año, el 0,90% del PIB, y un 21,1% inferior a 2009, cuando el saldo positivo era de 12.015,6 millones.