Ciclismo

Sutton el esprinter desconocido

El calor agota más que los repechos, más que esa última cuesta hacia la que se lanzó Cancellara con la intención de recuperar el maillot que regaló el sábado a su compañero Fuglsang. Una donación generosa que no estaba dispuesto a repetir. Pero el suizo, cansado, dejó de dar pedales cuando todos se engancharon a su rueda como si nadie en el pelotón quisiera que ganara.

Christopher Sutton levanta los brazos como vencedor en la meta de ayer por delante del español Vicente Reynés
Christopher Sutton levanta los brazos como vencedor en la meta de ayer por delante del español Vicente Reynés

No es ése el motivo. Todos saben que sus piernas son las más fuertes y que si aguantan su arrancada pueden aprovecharse después, cuando el oxígeno se le agota al corredor de Saxo Bank.

No ganó Cancellara, pero su esfuerzo tuvo premio. El maillot rojo continúa siendo del Leopard. Falló Sagan en el esprint y nadie consiguió las bonificaciones suficientes para superar al equipo luxemburgués. Será Daniele Benatti el que salga hoy vestido de rojo. No consiguió segundos de premio, pero es el líder por puestos.

Atacó Cancellara y de las profundidades del pelotón apareció Chris Sutton, un velocista australiano con nombre de delantero galés, para imponerse en la meta de Campoamor y recibir el trofeo de ganador de manos de Bernardo Ruiz, la leyenda de Orihuela, el pueblo al que pertenecen las playas en las que terminaba ayer la etapa. «He venido a trabajar para Wiggins, pero tenía unas piernas fantásticas, y he pedido al equipo que me dejara libertad en los últimos kilómetros. Sabía que el final era en alto y he decidido intentarlo». La casualidad quiso que venciera en el mismo sitio en el que la pasada edición murió Txema González, masajista de su equipo, el Sky, a causa de una infección.

Christopher Sutton le quitó la ilusión a Vicente Reynés, el español del Omega Pharma Lotto: «Ha sido una pena, casi me pongo a llorar cuando he cruzado la meta porque me ha faltado poco. He atacado cuando se acababa el repecho, pero Sutton me ha cogido bien la rueda. Durante la temporada me he dedicado a trabajar para Greipel, pero como no está aquí, el equipo me ha dado la oportunidad».

También falló Freire, que volvió a perder tiempo. Veinte segundos se dejó en un final apropiado para él. El pelotón llega deshidratado a la meta, agotado. Unos más que otros. Carlos Sastre, que no tenía muy claro su objetivo al comienzo de la carrera, va centrándose poco a poco. Ayer volvió a dejarse veinte segundos y ya está a 1:03 del líder. Sin excusas. «Hoy las sensaciones no han sido las mejores», se justificó. No echó de menos, como el sábado en la contrarreloj por equipos, «un director experto que se adelante a lo que sucede en la carrera». También Kloden, otro de los favoritos, perdió más de un minuto en la meta. No está teniendo suerte el RadioShack en esta Vuelta.

«Ha sido un final muy estresante», fue la explicación que encontró Purito para tanto desastre. «Por eso, es suficiente con no haber perdido tiempo». «Hay mucha tensión en el pelotón después de la contrarreloj por equipos», añadió Igor Antón. «Era importante salvar el día». Su objetivo está más lejos.


Benatti dedica el liderato a Wouter Weylandt
Cancellara trabajó para él, para Benatti y para Wouter Weylandt, su compañero fallecido en el Giro. «Le dedico el liderato», dice Benatti. «Estábamos muy unidos porque durante el invierno estuvimos trabajando juntos en Mallorca. Él tenía que haber sido nuestro hombre en los esprints del Giro». Pero un muro se cruzó en su camino y el Leopard se retiró al día siguiente. «La llegada era bastante complicada y no ha sido fácil interpretarla porque cogí la rueda de Boonen cuando atacó, pero al pararse tuve una duda y ya no conseguí reaccionar», explicó el nuevo líder con su maillot rojo. Un maillot con dedicatoria.