El metal alerta de la ruptura de la unidad de mercado en España

El presidente de la patronal del metal recalca la responsabilidad de las Administraciones en esta situación.

El presidente de Femeval junto con los dos vicepresidentes y el secretario de la organización
El presidente de Femeval junto con los dos vicepresidentes y el secretario de la organización

VALENCIA- Lo cierto es que el presidente de la patronal del metal, Femeval, Vicente Lafuente, es siempre bastante reivindicativo en sus declaraciones. Pero ayer lo fue mucho más, hasta el punto de advertir de la ruptura de la unidad de mercado en España. «No se puede permitir que se den ayudas a unas autonomías y a otras no, y que las que no reciben subvenciones, entonces empiecen a lamentarse por su discriminación».
Esta situación, unida a la elevada deuda autonómica, conduce, según Lafuente, a tener que tomar una decisión drástica con respecto al modelo de Estado. «O se da un paso adelante hacia un Estado federal, o bien lo damos atrás, y las autonomías pierden competencias. Pero lo que no se puede sostener, es el sistema actual».
Recordó que en los últimos ocho años el número de sociedades públicas y fundaciones se ha incrementado en un 150 por ciento y destacó que del total de funcionarios, el 60 por ciento son por oposición, mientras que el 40 restante corresponde a cargos por designación directa.
Otra de las propuestas que realizó el representante del sector (que además anunció que va a presentar su candidatura para repetir en el cargo), es que las administraciones públicas, todas ellas, se sometan a auditorías, al igual que se les hace a las empresas, para que los ciudadanos puedan saber en qué se gasta su dinero y, a su vez, las empresas decidan «se pueden fiar o no de una determinada institución» antes de efectuar un trabajo para ella. Esto conduce a otro de los grandes problemas que resaltó Lafuente, es decir, la morosidad, tanto entre las propias empresas como entre la Administración y las compañías.
Criticó que la Ley de Morosidad que se aprobó el año pasado, no se está cumpliendo en absoluto y lamentó que el impago por parte de una institución no tenga ninguna consecuencia para ésta.
«Los políticos saben qué es lo que tienen que hacer, pero también quieren ganar las elecciones», aseguró Lafuente cuando se le preguntó por qué, año tras año, la situación no cambia.
Pero no todas las criticas fueron para los distintos Gobiernos, sino que también fue implacable con las entidades financieras. Aseguró que cuando más necesitadas están las empresas, se encuentran con que bancos y cajas, que están recibiendo ayudas públicas para «ser rescatados», no «abren el grifo» de la financiación.
Con respecto a la negociación que sindicatos y patronal están llevando a cabo durante estas semanas para reformar las relaciones laborales, explicó que es una de las principales oportunidades que tienen empresas y trabajadores para cambiar las cosas. «Hay que hacer una reforma valiente», destacó.
Se mostró conforme con que los salarios se vinculen a la productividad, aunque indicó la dificultad de cuantificar este indicador en determinados sectores. No obstante, dijo que se pueden alcanzar muy buenos acuerdos.


El año acabó mal después de un buen inicio
A pesar de los signos de recuperación que mostró el sector del metal a comienzos de 2010, el último trimestre del año se cerró con una caída del 3,6 por ciento de la actividad productiva respecto al mismo periodo del año anterior. A pesar de ello, los empresarios del metal valenciano cerraron el ejercicio con un incremento medio de su actividad de un dos por ciento, gracias al buen comportamiento del primer semestre. Con respecto a 2011, los empresarios creen que se enfrentan a un nuevo ciclo de estancamiento.