Alonso más cerca de Renault

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madrid- El Consejo Mundial de la Federación Internacional del Automóvil (FIA) despejó las dudas que se cernían sobre la acusación de espionaje que pesaba sobre Renault por la llegada de un ingeniero procedente de McLaren. La denuncia de McLaren-Mercedes en octubre ha terminado, de momento, con la escudería gala declarada «culpable», aunque no han existido evidencias contundentes para aplicar una sanción deportiva y económica, por lo que el camino para el regreso de Alonso se ha despejado.

Los miembros del Consejo de la FIA no han encontrado pruebas suficientes para condenar a Renault, porque el material «incautado» no era suficientemente claro y las prue- bas presentadas por McLaren no ofrecían síntomas evidentes de que el coche francés tuviera elementos copiados de la escudería anglo-germana. Al contrario que ocurrió en el caso de espionaje a Ferrari, el dosier del que se sirvió la escudería que lidera Ron Dennis contenía informaciones relativas a todo el monoplaza. En el caso de Renault se trataba de pequeñas soluciones aplicadas a determinadas partes del coche, como el depósito de combustible o la amortiguación.

Las acusaciones de McLaren no tenían demasiada consistencia y, además, en la mañana de ayer, sus portavoces tuvieron que aclarar muchas de sus acusaciones para intentar quitar hierro al asunto ante la sospecha de que sus denuncias no reunían las condiciones necesarias para prosperar. El caso es que varios ingenieros de Renault vieron la información de la fábrica de Woking, aunque nadie ha podido demostrar que incluyeran elementos en sus monoplazas de las dos últimas temporadas.

La Federación emitió una nota en la que señalaba que no habría sanción para Renault y que hoy explicaría los argumentos que han concedido la inocencia a la estructura que dirige Flavio Briatore. El directivo italiano, eufórico, aseguró a los medios que después de conocer que Renault no sería perjudicada, pedirá daños y perjuicios a McLaren por acusar a su escudería sin pruebas reales de espionaje industrial.

La escudería gala ha sufrido un retraso considerable en su planificación de la próxima temporada y en esta ecuación aparece la figura de Fernando Alonso: su negociación ha sido dura porque ha exigido un solo año de contrato, pero las amenazas de sanción que recaían sobre Renault congelaron las conversaciones.

La resolución del «caso Renault» permitirá a Alonso firmar con el equipo con el que se proclamó bicampeón mundial. El acuerdo se puede sellar en las próximas horas, aunque en el entorno del piloto se aseguraba recientemente que, pasara lo que pasara ayer en Mónaco, hasta enero no habría ningún anuncio. El caso es que todos los rivales del asturiano ya se han entrenado intensamente en Jerez mientras que el asturiano tardará varias semanas en ponerse a punto.

Todavía se desconocen los términos del acuerdo entre Alonso y Renault, aunque dando por hechas las intenciones del asturiano de recalar en Ferrari (con la posibilidad incluida de que exista un preacuerdo) se habrá guardado varias cláusulas que le permitan salir del equipo en cualquier momento.

En este sentido, es posible que hayan especificado que si el equipo no suma un número determinado de puntos en la clasificación de constructores pueda quedar libre (es la manera de medir la competitividad de un monoplaza); o incluso, si es campeón, que pueda abandonar la escudería… si es que en ese momento le interesa, porque en una sola temporada pueden ocurrir muchas cosas.

Las conversaciones se detuvieron con un presunto acuerdo de dos años (con un salario de entre 25 y 30 millones de dólares por temporada), pero si el rendimiento del R28 no es óptimo, Alonso podría encontrar una fácil salida de la estructura gala en cualquier momento… previo pago de una cláusula a la escudería de Flavio Briatore.